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Obra no se incluiría dentro de la concesión de vía a San Ramón por dificultad para financiarla y atraso en expropiaciones
Conclusión de la Circunvalación se complica

• Diseño de proyecto tiene 50 años y aún quedan por construir seis kilómetros
• Gobierno estudia tres planes alternativos para finalizar trazado

Danny Canales
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La construcción del último tramo de la carretera de Circunvalación enfrenta además del encarecimiento del proyecto, el atraso en la expropiación de los terrenos que se requieren para terminarla.
Esta problemática obliga al Gobierno a posponer continuamente su construcción.
El diseño de la ruta que rodea la capital fue elaborado en 1958; sin embargo, cinco décadas después aún restan por construir seis kilómetros del trazado original.
La fase norte, que va desde la Uruca —a la altura de Autos Xiri— hacia Guadalupe —en las cercanías del supermercado Hipermás — es el tramo más tortuoso y pendiente.
La importancia de ese camino es que contribuiría a descongestionar el norte de la capital y abriría una vía de escape al denso tránsito en la Uruca.
Para agilizar la conclusión de la Circunvalación, el Gobierno había acordado en 2006 incluir su construcción dentro de la concesión para ampliar la carretera que une la capital con San Ramón.
Sin embargo, el endurecimiento de las condiciones crediticias que la banca nacional impuso como respuesta a la crisis financiera mundial, ha dificultado que el contratista designado obtenga financiamiento para la obra.
La construcción de la Circunvalación “está llegando como una inversión adicional… lo que tengo que mantener es el contrato original y quitar todo aquello que no puedo financiar”, justificó Guillermo Matamoros, viceministro de Concesiones.
Autopistas del Valle, compañía encargada de la concesión de la vía a San Ramón, negocia el crédito bancario desde julio y a pesar de que debía presentar una respuesta al Gobierno sobre la gestión en setiembre, aún no lo ha hecho, afirmó Matamoros.
“Obviamente la situación financiera mundial ha afectado el mercado de la construcción (...) por razones de liquidez y de riesgo los bancos están limitando el acceso al crédito y una empresa de estas, por más grande que sea, no se salva de esta situación”, dijo el funcionario.
En Autopistas del Valle reconocen que la situación actual para conseguir financiamiento es más difícil que hace cuatro años cuando se adjudicó el proyecto, pero aseguran que trabajan en los estudios para tener una propuesta definitiva pronto, dijo Alvaro Muelas, director general de la compañía.
El problema de financiamiento radica en que con las obras que se le incluyeron al proyecto y el aumento de los precios de los materiales de construcción, el costo de la concesión pasó de $200 millones a $400 millones.
Tomando en consideración que el cartel permite al concesionario financiar hasta el 75% del valor de la obra, el monto que tendrían que costear los bancos sería de hasta $300 millones.
Al retirar del proyecto la Circunvalación y la construcción de un carril extra en el tramo entre el puente Juan Pablo II y el mall Real Cariari, se busca reducir el costo del proyecto a $325 millones.
Con ese panorama, el crédito que tendría que buscar Autopistas del Sol sería de $245 millones, dejando por fuera la conclusión de la vía periférica.
No obstante, el tema financiero no es el único que afecta la construcción de la vía de Circunvalación. También las expropiaciones de terrenos por donde pasaría la carretera que el Estado no ha podido concretar atentan contra el proyecto.
Un reciente estudio reveló que se necesitan al menos 416 lotes para garantizar el derecho de vía, según Matamoros.
El temor del funcionario es que no se pueda tener los terrenos a tiempo, ya que se correría el riesgo de incurrir en incumplimiento de contrato.
La inquietud del jerarca de Concesiones se fundamenta en que cada proceso de expropiación tarda alrededor de 400 días, en tanto el plazo de la construcción es de 24 meses.
“Cuando se tiene esa cantidad de terrenos que expropiar y esos plazos, creemos que es difícil que uno pueda comprometerse con el concesionario, pues no será hasta en un año o año y medio cuando uno podría entregarles los predios”, expuso el viceministro de Concesiones.
Como salida para construir la ruta de Circunvalación, Matamoros adelantó que se valoran tres caminos.
Uno es que se construya con parte del crédito de $850 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la construcción de la infraestructura.
La ventaja de esa medida es que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes podría ir realizando la licitación y las expropiaciones a la vez, por lo que no habría problemas con el cronograma.
Otra solución que se valora es sacar una concesión aparte para la construcción de la Circunvalación.
En ese caso existe una desventaja, y es la dificultad de colocar casetas de peaje por el alto tránsito y porque la cantidad de accesos que tiene la vía provocaría que muchos conductores esquiven el pago.
La última opción sería incluir el proyecto nuevamente en la concesión del camino a San Ramón, cuando pase la crisis financiera.
Sin embargo, la opción de que el Estado realice el proyecto con fondos propios o mediante un crédito es defendida por los ex ministros de Obras Públicas y Transportes Rodolfo Silva y Rodolfo Méndez.
Lo poco recomendable de dar a una sola empresa todas las concesiones, en alusión a que Autopistas del Valle está formada por las mismas compañías que están construyendo la carretera a Caldera, es el principal argumento de Silva.
“No sé por qué ahora todo se quiere hacer por concesión, el Estado construyó lo que hay de Circunvalación con su propia maquinaria”, cuestionó Méndez.
Independientemente de la alternativa que se adopte para terminar la ruta capitalina, Matamoros comunicó que la meta es que el camino se inicie el año entrante.
La principal inquietud del funcionario radica en que por estar tan cerca el cambio de gobierno, no se le dé el suficiente apoyo político al proyecto.





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