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Viernes 3 Julio, 2015

Los países que apuestan a la inversión en actividades científicas y tecnológicas, generan mayor dinamismo de la economía nacional
 

Costa Rica y la sociedad del conocimiento

Los procesos de innovación son considerados un componente central en la sociedad del conocimiento. Los países que apuestan a la inversión en actividades científicas y tecnológicas (ACT) en el marco de sus políticas de desarrollo, generan mayor dinamismo de la economía nacional y un escenario más competitivo para sus empresas. En Costa Rica, esta realidad es ajena y, desde 2008, se realizan esfuerzos importantes para estimular el incremento de la inversión en ACT e investigación y desarrollo (I+D). Como parte de estos compromisos, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), realiza la publicación anual del Informe de Indicadores Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación.
El proceso, además de generar información oportuna sobre la situación del parque empresarial costarricense, entidades gubernamentales, instituciones académicas y ONG, promueve un diálogo nacional que permite identificar necesidades urgentes y fortalecer estrategias de promoción de actividades de innovación e I+D en los sectores productivos.


El informe 2013, para los sectores manufactura, energía y telecomunicaciones, presentado el pasado el 1 de julio, revela datos importantes sobre la dinámica del sector.
En los últimos años, se ha consolidado una cultura de fomento de la innovación. El informe demuestra que existe una diversificación de las actividades de innovación, pues las empresas destinan cada vez más recursos a la inversión en bienes de capital y capacitación.
En su mayoría, las innovaciones se realizan con fondos propios, y un porcentaje alto de empresas desconocen las diferentes fuentes de financiamiento que se han desarrollado en el país para cubrir las actividades de innovación.
Un aspecto destacable que sobresale en la medición es el comportamiento incremental de las innovaciones, pues estas resultaron novedosas principalmente para la misma empresa, y los porcentajes tienden a ser inferiores con respecto al impacto de la innovación en el mercado nacional e internacional.
En muchos casos, el impacto de la innovación es limitado por la falta de recursos financieros propios o el acceso limitado a las fuentes de financiamiento. Esta problemática afecta en especial a las pequeñas y medianas empresas, que no cuentan con las facilidades de infraestructura —como laboratorios de I+D— y personal capacitado para gestionar los procesos de forma sistemática.
Las posibilidades de mejora resultan evidentes, cambios concretos en la divulgación e institucionalidad de acceso a fuentes de financiamiento pueden estimular innovaciones de mayor intensidad.
Un replanteamiento operativo en la vinculación entre los actores del sistema nacional de innovación puede habilitar los canales de información e intercambio de experiencias y conocimientos necesarios, de forma que el Estado costarricense garantice la política pública para la innovación democrática e inclusiva de las empresas costarricenses.

Luis Barboza Arias
Sociólogo
Investigador de Centro Internacional de Política Económica