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Diferencias ideológicas se hicieron más notables en 2009 con los vecinos del Norte, mientras que afinidades sobresalieron con los del Sur
Costa Rica se alejó del istmo mientras se unió a Panamá y Colombia
Acuerdo de Asociación con la Unión Europea es el acicate en las relaciones con Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala
Intercambio comercial con los mercados panameño y colombiano viene presentando un repunte en los últimos tres años

Por un lado reinaron las rencillas y las críticas, por el otro florecieron los acuerdos y las relaciones cordiales.
Durante 2009, Costa Rica se alejó aún más de la mayoría de los países centroamericanos que pertenecen al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), mientras estrechó sus relaciones con Panamá, también miembro de este foro, y Colombia.
A lo largo de los últimos meses fueron constantes y evidentes las diferencias ideológicas del Gobierno costarricense con los países miembros del SICA, excepto Panamá por las diferencias de cómo se debe conducir el proceso de integración de la región.
Mientras que Nicaragua —de donde provino la mayoría de ataques—, Guatemala, El Salvador y Honduras apuestan a un modelo de integración donde se abran las fronteras y exista un pasaporte único, Costa Rica y Panamá rechazan estas intenciones, además de oponerse a integrar foros como la Corte Centroamericana de Justicia y el Parlamento Centroamericano.
De ahí que Costa Rica y Panamá hayan apostado a una estrategia bilateral conjunta e incluido a Colombia en sus pretensiones, al punto que el presidente Oscar Arias y Ricardo Martinelli, homólogo de Panamá, hayan hecho referencia en su último encuentro en octubre a la conformación de un “CA2”.
“Dos países del sur del istmo centroamericano se unen a través de este acuerdo, como países en el norte del istmo hablan de una Centroamérica a cuatro”, dijo Arias en esa ocasión en respuesta a los ataques que el resto de los presidentes del SICA lanzaron contra él y Martinelli por sus posiciones respecto a la integración.
A lo largo de los últimos años los sectores políticos y empresariales de Costa Rica, Panamá y Colombia han apostado a una integración comercial más que política, pero es evidente que la ideología de sus mandatarios y su visión del modelo de desarrollo para la región presentan importantes coincidencias, y eso influye en que las relaciones bilaterales por ende sean más estrechas.
En los últimos dos años las exportaciones de Costa Rica a Colombia y Panamá crecieron en un 56% y un 53%, respectivamente.
“Es remota la posibilidad de una integración de Costa Rica como lo quiere el resto de Centroamérica. Mientras que con Panamá y Colombia nos unen más similitudes orientadas a un mismo modelo de desarrollo”, consideró Fernando Naranjo, ex canciller y empresario, para quien República Dominicana también está alineada con este nuevo bloque y que estaría incorporándose en los próximos años.
Aunque las economías panameña, costarricense y colombiana son muy distintas, Naranjo apuntó que esto le imprime a esta coalición empresarial un mayor dinamismo.
“Desde hace unos cuatro años es más evidente la afinidad de estas tres economías, pero Costa Rica no puede desligarse del todo del SICA, pues es la base de uno de sus planes más ambiciosos como lo es el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, en cuyas ha logrado defender sus posturas”, dijo Elma Bejarano, analista de la Universidad Autónoma de Centroamérica.
Por su parte las autoridades diplomáticas y comerciales del país reconocen la estrecha relación que se ha construido a partir de esta administración con los gobiernos panameño y colombiano, lo que incide en el crecimiento comercial, pero aseguran que esto no deslegitima ni resta importancia a los vínculos con los miembros del SICA.
“Hemos construido una agenda en la que todas las naciones son importantes y con las que queremos cultivar fuertes relaciones, tanto los miembros del SICA como Panamá y Colombia son importantes para nosotros”, comentó Bruno Stagno, canciller de la República.




Carlos J. Mora
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