Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 3 Febrero, 2016

 Hay monopolio en lo que es la importación de combustibles y el resultado es que los motoristas nacionales pagan el 30% más de lo que sería razonable por un litro de combustible

Costa Rica, país libre

Cuando me han preguntado lo que creo que es la característica más atractiva de Costa Rica siempre respondo que considero que es el país donde hay más libertad para sus habitantes. Aquí las reglas son mínimas y mientras no interfiera un habitante con la libertad de sus coterráneos, puede hacer lo que le dé la gana.
He conocido visitantes que señalan el regocijo que sienten al estar en el país; más de uno ha querido regresar y disfrutar del estilo de vida que caracteriza al costarricense.
Esto no quita que siempre haya personas y grupos que quieran limitar la libertad de los demás; afortunadamente muchos de estos esfuerzos fracasan.
Cuando se introdujo voz sobre Protocolo de Internet (voz IP), el ICE anunció que era prohibido en el país y que toda telefonía de larga distancia tenía que hacerse usando el servicio de esa institución. La posición del ICE fue algo así como el rey que ordenó que no se subiera la marea, y hoy cualquier usuario frecuente de larga distancia tiene su camarita y su paquete para hablar gratis con quien quiera en el mundo.
Ahora el gobierno ha decidido que Uber es “ilegal.” Parece increíble que los gobernantes del Partido Acción Ciudadana (PAC) quieran mantener el sistema actual, donde pasan los habitantes y los políticos permanentemente acosados por taxistas, porteadores y “piratas.” Uno de estos grupos amenazó con realizar un paro el 7 de febrero para limitar el acceso a las urnas; afortunadamente el Tribunal Supremo de Elecciones, TSE (la Fuerza Pública reporta directamente a esta institución los días electorales) anunció que haría “lo necesario” para mantener las vías abiertas y los transportistas decidieron no seguir con los bloqueos.
Parar a Uber, donde un habitante lleva a otro adonde quiere ir en su vehículo privado, es lo que quieren los transportistas (taxistas, porteadores) que han sido vasallos de distintas agrupaciones políticas a través de los años. Evidentemente no van a prevalecer y que el PAC, ya desprestigiado por la falta de capacidad de poner al gobierno a funcionar mejor (su promesa principal de campaña), gaste su poquito de capital político en un esfuerzo de reprimir a Uber es un error más.
Hay ejemplos donde un grupo u otro sí han logrado imponerse, quitando la libertad a los habitantes costarricenses. Hay monopolio en lo que es la importación de combustibles y el resultado es que los motoristas nacionales pagan un 30% más de lo que sería razonable por un litro de combustible. A nivel mundial el petróleo ha caído en un 50% de su precio hace un año; aquí a merced de un monopolio estatal en lo que es la importación no ha habido reducción en el precio. No hay duda que la así denominada “refinadora” hay que eliminarla porque está incidiendo en la calidad de vida de todos los habitantes para mantener a unos pocos empleados que poco aportan.
Lo bueno, sin embargo, es que el país fundamentalmente sigue siendo libre.

Carlos Denton

 

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