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Martes 5 Octubre, 2010

Costa Rica, negocios y entorno

Desde 2004, Doing Business Project (Proyecto de Apertura de Negocios) proporciona una medición objetiva de las regulaciones para hacer negocios y su aplicación en 183 países.
De acuerdo con la revista, a pesar de los desafíos que supone la crisis que afecta las economías más fuertes del mundo, entre junio de 2008 y mayo de 2009 se registraron 287 reformas en 131 economías, un 20% más que en el año anterior.
Los países reformadores se centraron en facilitar la apertura y gestión de las empresas, fortalecer los derechos de propiedad y mejorar la eficiencia de los procedimientos de resolución de disputas comerciales y de la quiebra.
Dos regiones estuvieron especialmente activas este año, Europa Oriental y Asia Central, Oriente Medio y Norte de Africa. En Europa Oriental y Asia Central, 26 de las 27 economías de la región reformaron la regulación empresarial en al menos un área cubierta por Doing Business.
Doing Business clasifica las economías basándose en diez indicadores o criterios sobre la regulación empresarial que registran el tiempo y costo de cumplir los requisitos de los gobiernos para la apertura y puesta en marcha de una empresa, el comercio transfronterizo, el pago de impuestos y el cierre de una empresa.
No obstante, las clasificaciones no reflejan otras áreas, como la estabilidad macroeconómica, la seguridad, el nivel de capacitación laboral de la población o la fortaleza del sistema financiero y de las regulaciones del mercado financiero.
Según el Doing Business Project, actualmente Costa Rica ocupa el lugar 121 de las 183 economías estudiadas, el mismo que tuvo en 2009 de acuerdo a la medición dirigida a facilitar la apertura de negocios.
Lo que supone que el grado de trámites para poder instalar una empresa en Costa Rica, se ha convertido en un obstáculo para la llegada de inversiones y la generación de empleo.
Este exceso de papelería y redundancia en las instancias burocráticas a todas luces frena la competitividad lo que, aunado a la ausencia de mecanismos de asignación de recursos, provoca que Costa Rica pierda oportunidades entre los países emergentes como polo de atracción de capital extranjero.
Está claro, que el país debe mejorar la calificación de acuerdo a la medición de Doing Business Project, y para esto debe trazar una ruta para la agilización de trámites que nos permita ser más competitivos que nuestros vecinos, con el objetivo de atraer nuevas inversiones.
De acuerdo con el mencionado informe de Doing Business Project, en Costa Rica se necesitan 60 días para abrir un negocio, en Nicaragua 39, Honduras 14, El Salvador 17, Guatemala 29, Belice 44 y Panamá 12.
Finalmente, la inversión extranjera directa es crítica para el desarrollo de los países, porque genera empleos e introduce nuevas tecnologías y Costa Rica, según nuestra gobernante, se está alistando para emprender el camino de la recuperación.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el río Pacuare