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Viernes 19 Noviembre, 2010

Costa Rica necesita una mejor calificación

En el último informe del Foro Económico Mundial Davos, la calificación que se brindó a los Puertos de Limón fue desastrosa, al ubicarse en la posición 139 entre 139 países; dato evaluador que no es sorprendente, cuando se hace una radiografía de la situación actual de la infraestructura portuaria de nuestro país.
Si bien, el Foro Económico Davos tiene como objetivo analizar tendencias, los resultados en el caso del Puerto de Limón, ya son una realidad, cuyos efectos negativos para la competitividad del sector exportador y del país en general, cada día se incrementan más.
Costa Rica es el único país en el mundo que paga un sobrecargo a la tarifa del 15% por el desarrollo de la provincia de Limón y, lo paga, no solo el sector exportador, sino todos los costarricenses, sin embargo, nuestra querida y apreciada provincia en mención, continúa presentando carencias constantes en su desarrollo.
A los ya existentes problemas de nuestro puerto del Caribe, se suman decisiones inesperadas, como el cierre de días feriados y, ahora por “diferencial cambiario”, el aumento de las tarifas, que afectarán en su mayoría, a las pequeñas y medianas empresas, que, ya para sí solas, la cuesta de crecimiento es más empinada.
Para los sectores productivos, esta solicitud de mejora para nuestra infraestructura portuaria, no es de antojo, si no que radica en la impresionante dependencia, en un 80% del Puerto de Limón, para las salidas de nuestros productos, los cuales se dirigen al comercio internacional, así como todas las importaciones que requiere el país, para procesar nuevos productos.
Para ayer es tarde, que se definan propuestas concretas de cómo va a solventarse el problema de competitividad de Puerto Limón y cómo va a afectar este aumento de tarifas al sector exportador, en especial a las pymes.
La competitividad del sector exportador es cada vez menor, sin importar los esfuerzos que haga el empresario, se imponen metas pero no soluciones concretas.
Lo más preocupante de esta situación, es que, mientras Costa Rica se concentra en mejorar sus puertos, mediante decisiones político-legales, otros países de la región crecen a pasos firmes para mejorar la competitividad en esta materia.
La visión y meta exportadora para el país está clara, pero debemos arrollarnos las mangas ya, para tomar las decisiones pertinentes y no atentar contra la sostenibilidad de muchas familias del país como es el empleo, el principal afectado, si continuamos con la misma infraestructura portuaria, desde hace décadas atrás.

Mónica Araya
Presidenta CADEXCO