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Ratificación del Cafta no es suficiente para mejora en calificación crediticia
Costa Rica lejos de alcanzar grado de inversión

• Aún se requiere aumentar carga tributaria, bajar inflación y reducir margen de intermediación

Wilmer Murillo
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A pesar de la ratificación, por medio de un referéndum, del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta), Costa Rica sigue lejos de acceder a una mejora en la calidad de su crédito, conocida como “grado de inversión”.
Dotar del grado de inversión a los títulos de largo plazo de la deuda pública externa del Gobierno de Costa Rica es un objetivo importante que mejoraría las condiciones del acceso al crédito internacional por parte del Ministerio de Hacienda y el sector privado. Ambas mejoras reforzarían a su vez la estabilidad, el clima de negocios y las condiciones para el crecimiento económico.
Aunque en múltiples foros se insistió con regularidad en la urgencia de aprobar el Cafta para poder acceder a una mejora en la calidad de crédito, ahora se reconoce que dicha ratificación fue únicamente un paso en la dirección correcta y que el Cafta por sí solo es insuficiente para mejorar las calificaciones de Costa Rica.
Para que los títulos de largo plazo de la deuda pública externa de Costa Rica adquieran grado de inversión, es necesario que el Gobierno mejore su capacidad financiera para hacer frente a las obligaciones que implica dicha deuda.
“Entre las tareas pendientes, al país le falta mejorar sostenidamente los resultados fiscales como medidas que contribuyan a incrementar la carga tributaria, o reducir el peso del gasto público,” dijo Alberto Franco, economista consultor.
El país ha logrado avances en la reducción de inflación, la capitalización del Banco Central y atracción de inversión, “pero le queda mucho camino por recorrer para subir su calificación crediticia”, coincidió Erick Campos, gerente de Fitch Ratings.
La tarea pendiente es ardua, pues para empezar el país debe votar 12 leyes de implementación del Cafta. Lo bueno es que el objetivo es perfectamente alcanzable, explicó Alberto Franco.
El economista señala que las acciones para hacer posible una mejora en la calificación crediticia han sido identificadas, y el Poder Ejecutivo viene impulsando algunas de ellas. “Una parte importante de la agenda de medidas requiere aprobación legislativa”.
Entre los pasos que acercan al país al codiciado grado de inversión figura la migración desde un sistema de minidevaluaciones a un esquema de bandas para fijar el tipo de cambio.
Las razones de solvencia y liquidez también han mejorado producto de un incremento en los ingresos externos corrientes y el aumento en las reservas monetarias internacionales.
Aunque es claro que las calificadoras de riesgo aplauden el manejo económico del país, aún reclaman la no aprobación de proyectos de ley que resuelvan temas más estructurales.
“Nos dicen que Costa Rica ha hecho la tarea en los temas de coyuntura, pero también que el país tiene que buscar soluciones al desequilibrio fiscal con la aprobación de la reforma fiscal y en mejorar la supervisión consolidada de los grupos financieros”, señaló Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
Otros elementos que impactan negativamente en la calificación son la alta inflación del país, la debilidad de las finanzas públicas y la frágil regulación del sector bancario.
Sin embargo, es probable que las recientes adquisiciones de los mayores bancos privados reduzcan los riesgos asociados con sus actividades de banca offshore y mejoren las capacidades técnicas de gestión de riesgos de estos bancos.
Ciertamente hay un reconocimiento de las mejoras en el balance fiscal durante los últimos dos años y una baja en la carga de la deuda del gobierno.
Es evidente el mayor dinamismo económico de Costa Rica, con un crecimiento que alcanzó el 8% en 2006, y sería de 6,1% este año conducido por la expansión del turismo, la construcción, telecomunicación móvil y otras industrias orientadas a la exportación.
Pero los organismos internacionales y calificadoras piden más.
“El Cafta y otras medidas son parte del rompecabezas; las reformas que realmente garanticen la sostenibilidad de las medidas implementadas es lo que realmente llevará el país a acceder al grado de inversión”, señaló Erick Campos, de Fitch.

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