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Grandes obras del Gobierno llevan sello del gigante asiático
Costa China

Carretera a Limón, refinería, Barrio Chino y la Academia de Policía entre los proyectos a desarrollar

El 1° de junio de 2007 cuando el entonces presidente Oscar Arias anunció el rompimiento de relaciones diplomáticas con Taiwán para unir lazos con China, también abrió la puerta a grandes inversiones en el país.
Desde esa fecha hasta la actualidad los grandes proyectos del gobierno tienen sello chino, ya sea mediante alianzas con firmas estatales o privadas de esa nación, las cuales ofrecen donaciones o créditos blandos, o por el contrario obtienen un millonario contrato de obra pública.
Además, en el horizonte cercano la administración de la presidenta Laura Chinchilla contempla llevar a cabo nuevos proyectos de la mano con la segunda economía mundial.
La edificación del nuevo Estadio Nacional selló los lazos de amistad, pero esta donación de $99 millones permitió desarrollar otras iniciativas.
Solo falta afinar algunos detalles del financiamiento para arrancar la ampliación y reconstrucción de la refinería de Recope en Moín; proyecto de $1.200 millones que la empresa costarricense llevará a cabo de manera conjunta con la también estatal China National Petroleum Corporation, a través de la compañía Soresco.
Otro proyecto que es casi un hecho que correrá por cuenta de los chinos es la construcción de la nueva carretera a Limón. Solo falta definir si se realizará mediante una donación, o bien será a través de un crédito blando, con mejores tasas de interés que le permitan al país pagar los $420 millones que costaría el proyecto.
También está por arrancar la edificación del Barrio Chino en el centro de la capital, que incluirá seis cuadras del Paseo de los Estudiantes, entre las avenidas 2 y 14.
La intención es que esa zona sea alusiva a la cultura de esa nación asiática y para ello Johnny Araya, alcalde josefino, contaría con $1 millón provenientes de una donación y el municipio aportaría los $400 mil más que se necesitan para que sea realidad este proyecto.
Asimismo, a principios de año, la Presidenta anunció otra nueva donación, esta vez por $40 millones para edificar la nueva academia de policías en Guácimo, Limón, obra que está a la espera de otro aporte de la Unión Europea para su arranque.
Pero el interés del gigante asiático va más allá de dar al país regalías, busca también obtener los millonarios contratos estatales.
Uno de ellos fue el que firmó en 2009 la compañía Huawei con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), por $235 millones para dotarlo de 950 mil líneas celulares de tercera generación.
El próximo año, Huawei también obtendría el contrato de la red de cuarta generación que el ICE sacará a licitación, tomando en cuenta que es uno de los pocos oferentes y es uno de los principales referentes en esta materia a nivel mundial.
La mirada de las compañías chinas está puesta además en la planta hidroeléctrica Reventazón y en la reparación y ampliación de al menos 19 puentes nacionales.
En cuanto al primer proyecto, la firma Sinohydro pretende ganar la licitación y aliarse con el ICE para desarrollar este proyecto de $1,2 mil millones.
Esta misma compañía y la firma Check Ingeniería pujarán para adjudicarse el arreglo y la ampliación de 19 puentes de la ruta Interamericana Norte que saldrán a concurso el próximo 29 de noviembre.
En este sentido, las inversiones chinas en suelo nacional se multiplicaron en la última década y hoy son 27 veces lo que representaban hace diez años, ya que en 2001 alcanzaban apenas los $200 mil y en 2010 fueron $5,4 millones, de acuerdo con datos del Banco Central.
La misma suerte corren las importaciones a Costa Rica de bienes chinos, las cuales han crecido como la espuma, al pasar de $362,3 millones durante los primeros siete meses de 2007 a $671 millones en el mismo periodo de 2011.
Natasha Cambronero
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