Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 27 Mayo, 2009


Costa Rica necesita puerto moderno


Mientras que representantes del gobierno y de los sindicatos del Puerto de Limón negocian un acuerdo para posiblemente dejar las operaciones portuarias en concesión, queda en el olvido el hecho de que Costa Rica no tiene ningún puerto marítimo adecuado para competir en el mundo globalizado de este siglo. Si lo que se concesiona es el mismo puerto, quizás con muelles más modernos, bodegas más amplias, más y mejores grúas, la verdad es que el país gana bastante, pero no lo suficiente.
Actualmente el comercio costarricense que usa la vía marítima está siendo castigado por los costos altos provocados por tener puertos donde pueden llegar únicamente barcos viejos y relativamente pequeños. Es cierto que si se construyen más muelles podrá llegar mayor cantidad de estas naves de capacidad limitada, pero las eficiencias y reducción en costos que permiten las operaciones de gran escala no se lograrán.
En la actualidad ni Puerto Caldera ni Puerto Limón, no importa que uno esté concesionado y el otro no, pueden recibir barcos con calado (la parte debajo del agua) de más de diez metros. Y la realidad es que es complicado recibir barcos con esa dimensión, y es preferible limitar lo que llega a un máximo de nueve metros.
Actualmente lo que se construye con cada vez más frecuencia son barcos de 13 y 14 metros de calado. Hay barcos que ostentan una capacidad de 8 mil a 9 mil contenedores —estos no pueden llegar al país. Los barcos Panamax con estas dimensiones en muchos casos necesitan menos tripulación que los más pequeños, usan menos combustible y son más rápidos. Pronto no serán Panamax, porque con la ampliación de la vía acuática, pasarán por el canal.
Entonces cuando un exportador costarricense necesita enviar sus productos al exterior tiene que pagar los costos adicionales que conlleva el hecho de que los puertos de su país son muy pequeños, además de ser ineficientes. Igual los importadores.
En la actualidad, ningún puerto centroamericano tiene capacidad de recibir barcos con calados de más de 10 metros, pero con la ampliación del Canal de Panamá hay planes para profundizar la capacidad de la terminal en Manzanillo (Atlántico) para acomodar estos gigantes del mar.
El libreto que se sigue en la negociación en Limón, con sus enfrentamientos y sus amenazas, sus ofertas y contraofertas, se fundamenta en la idea de que están decidiendo sobre el futuro de algo de gran valor. La verdad es que el día en que haya buena carretera entre los puertos panameños y Costa Rica (pensar Costanera Sur terminada) y una aduana que funcione en la frontera, es posible que será más económico con varios de los bienes que se importan y exportan de los puertos nacionales trabajar con Manzanillo o Balboa, y traer los furgones por tierra.
Deberían las dos partes en Limón estar pensando si es posible dragar el puerto para acomodar barcos con calado de 14 metros o más, si el rompeolas es suficientemente amplio para que puedan recibir la protección que requieren, y después estar hablando de quién va a manejar y operar la facilidad. Esto no implica que no se requiera una modernización del puerto del Atlántico urgentemente. Pero lo moderno mañana puede ser lo obsoleto en 2019 si no se tiene cuidado.
Pensemos en grande, señores.

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