Conversaciones divertidas se instalan en la red
Si presta atención y para la oreja en la calle, no podrá aburrirse nunca. Internet/La República
Enviar

INTERNET

Conversaciones divertidas se instalan en la red

La gente habla por celular o con gente en la vía pública como si nadie la escuchara

Hilarantes frases oídas al pasar y fragmentos de jugosas conversaciones ajenas captadas en sitios públicos como la calle o el metro son la comidilla de miles de usuarios de las redes sociales que se han vuelto seguidores incondicionales del proyecto argentino “La gente anda diciendo”.

201303062314020.m22.jpg
Basta con estar atentos y parar la oreja: la gente habla por móvil o conversa con un amigo en la vía pública como si nadie la escuchara.
De ahí salen los más insólitos comentarios de la vida cotidiana, ahora registrados por escuchas anónimos en “La gente anda diciendo”, un proyecto que se vale de Facebook y Twitter para recopilar las frases más llamativas.
Creado por dos jóvenes argentinos que prefieren que sus apellidos no se difundan, Tatiana, de 28 años, y Ezequiel, de 32, el proyecto ya suma en ambas redes sociales a unos 300 mil seguidores, muchos de los cuales, a su vez, colaboran con el proyecto enviando las curiosidades captadas al vuelo en la calle.
“Fuimos a almorzar en diciembre de 2011, nos llamó la atención la charla de una pareja que estaba al lado y nos callamos para escuchar. De ahí nació la idea de armar este proyecto”, relata Tatiana.
Activa desde agosto pasado, la página del proyecto en Facebook recibe a diario cerca medio millar de “escuchas” de colaboradores casuales, aportes que son filtrados por Tatiana y Ezequiel y que escogen apenas un par de frases diarias para publicar.
Cada comentario se sube con lo escuchado textualmente y un breve indicativo de la edad aproximada de quién lo dijo, dónde, a quién y en qué circunstancias, aunque nunca se identifica a la persona.
“Hay gente que va por la calle con el auricular, hablando por celular a los gritos, contando intimidades”, observa Tatiana. También quedan al descubierto las mentiras: una señora, mientras se entretiene en un bingo, se excusa sin pestañear a quien le llamó por el móvil: “Ya te llamo, estoy en el banco”.

Buenos Aire /EFE

Ver comentarios