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Viernes 20 Junio, 2014

Siempre queda el beneficio de la duda de que solo son los primeros 30 días


Contradicciones en primer mes del Gobierno

Un análisis ligero de los primeros 30 días del Gobierno liderado por don Luis Guillermo Solís, con el apoyo de un millón trecientos mil costarricenses, podría resumirse en la creación de una enorme brecha entre lo ofrecido en campaña y lo que se está realizando; y un montón de jerarcas nombrados en instituciones claves que todavía no arrancan y que dan indicios de que se va a llevar un rato más hasta que conozcan en el zapato en que están metidos.
Las contradicciones se ubican en materia tributaria al permitir negociar con los grandes evasores fiscales al derogar la directriz P-30, pasando por permitir que altos jerarcas de la Aresep se recetaran jugosos y desproporcionados aumentos salariales.
También se ubican en pleno congreso legislativo en donde los partidos que permitieron tener la presidencia ya reclaman que los están vacilando al convocar proyectos que por al menos un año no se analizarían.
En campaña se anunció la falta de transparencia en el manejo de la información relevante en el mercado cambiario, y apenas llega el jerarca del Banco Central anuncia que la junta directiva tomó el acuerdo de no divulgarla. Ni que hablar de la posibilidad real de continuar interviniendo la junta directiva del Banco Popular y la evidente presión que se está dando en Casa Presidencial para cambiar el esquema de cobro del servicio de internet en un claro apoyo a las empresas operadoras y en perjuicio de las masas poblacionales.
Ha asumido una posición bastante polarizada en apoyo real y abierto a las minorías y específicamente al movimiento de diversidad, desconociendo por completo que muchos de los que lo llevaron al poder son católicos y cristianos que también requieren reconocimiento. El anuncio de analizar la posibilidad de legalizar el consumo de marihuana, pasando por reconocer el derecho al sistema de Seguridad Social a las parejas de mismo sexo, y el evidente bajo perfil que se está dando al matrimonio y a la familia, son realidades percibidas en este primer mes de gobierno.
Un mes en donde solo se aprobó el proyecto de congelamiento del salario de los diputados (buena señal) y en donde al cabo de muchas cansadas discusiones en las sesiones legislativas, tuvo al final que aceptar que el Proyecto de Banca para el Desarrollo debería ser corregido para que no sea enmendado por mandato de la Sala IV. Un mes para darse cuenta que en el Gobierno hay un sector de instituciones denominadas “ricas” y que hay otro que sus oficinas dan pena visitarlas.
Y se quedan pendientes, con la esperanza de que en estos primeros meses los nuevos jerarcas estén afinando la punta al lápiz, temas relacionados con la red vial, con el papel de Recope y la famosa refinería china, con la ampliación de la ruta 32, con el fideicomiso para la ruta a San Ramón, la ruta a San Carlos y la famosa trocha fronteriza. Igualmente con el Proyecto Limón Ciudad Puerto, la renegociación de la concesión de AP Terminal, y la salida apresurada para ver cómo la empresa Intel reconsideraba la posición de mudarse parcialmente del país por claras desventajas de competitividad a las que se enrumba el país.
Siempre queda el beneficio de la duda de que solo son los primeros 30 días y la esperanza de que el grupo de asesores cercanos y los inspiradores de la forma de ser y pensar de LGS, lo ubiquen en la realidad y haga valer su famosa frase… Sí se puede y con Costa Rica No se Juega.

Mynor Retana Cárdenas

Ingeniero
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