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Operadores actuales pueden cubrir la demanda, afirman opositores
Contingencia eléctrica genera dudas

Apagones y altas tarifas sufriría el país si no se aprueba normativa, teme gobierno

El proyecto que propuso el gobierno para evitar apagones y el aumento de las tarifas eléctricas en el mediano plazo no es necesario a criterio de varios sectores.
Los opositores al llamado “plan de contingencia eléctrica” consideran que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tiene capacidad para atender la demanda, en conjunto con las cooperativas y empresas privadas que operan en la actualidad.
En vez de concentrar a los diputados en el estudio de esta iniciativa, quienes la objetan llaman más bien a que se promueva la discusión de una reforma más profunda del modelo eléctrico.
El sindicato de ingenieros del ICE, los partidos de oposición y las cooperativas productoras de energía, fueron los que cerraron filas en contra del plan de emergencia eléctrica propuesto por la presidenta Laura Chinchilla.
El argumento de ellos es que solo el ICE tiene en marcha varios proyectos eléctricos que sumarán al país 600 megavatios (MW) en los próximos cuatro años, a lo que hay que agregarles dos grandes plantas hidroeléctricas como Reventazón y El Diquís, que juntas sumarán otros 1.000 MW.
“El crecimiento de la producción energética ha sido de un 8% en los últimos años, mientras que el crecimiento de la demanda no supera el 5%”, afirmó Elías Calderón, gerente general de Coopesantos.
Esa tendencia viene desde muchos años atrás y se mantendrá, por lo que no es necesario un plan de contingencia para garantizar el abastecimiento, agregó Calderón.
Durante su comparecencia ante la comisión de electricidad, el Sindicato de Ingenieros del ICE destacó que no se visualizan problemas de suministro ni en el corto, ni en el mediano plazo.
Los proyectos concluidos en 2011 y aquellos en construcción garantizan la adición de 1.054 MW, expresó Mayid Halabi, representante de ese grupo sindical.
La presentación de un plan de emergencia eléctrica por parte del Gobierno, es una manera de tratar de hacer una reforma profunda del sistema de energía eléctrica del país, de acuerdo con el criterio de Luis Fishman, diputado de la Unidad Social Cristiana.
Ante este panorama, Fishman y los legisladores del Partido Acción Ciudadana (PAC), presentaron un texto sustitutivo, en el cual, las empresas privadas podrían producir hasta el 20% del consumo nacional, no sin antes advertir que “no existe emergencia”.
Pero en la contingencia propuesta por Chinchilla se aumenta de un 15% a un 25% la cuota de producción eléctrica de los generadores privados, cooperativas de electrificación rural y empresas municipales.
El argumento para presentar la contingencia es que de no asegurarse 400 MW privados en los próximos seis años, se corre el riesgo de apagones o el encarecimiento de la energía eléctrica.
A partir de 2014 y hasta la entrada en operación de la megaplanta El Diquís (650 MW), en noviembre de 2018, el país entraría en riesgo de desabastecimiento, advirtió Teófilo de la Torre, presidente ejecutivo del ICE.
Ello debido a los dos años de atraso que sufre la entrada en operación de los proyectos Reventazón de 305 MW y El Diquís.
Además, para ese periodo se estima un crecimiento en la demanda eléctrica de alrededor del 6%, alertó De la Torre, quien redactó la propuesta de contingencia eléctrica cuando estuvo al frente del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.
“Primero presentamos una ley general de electricidad pero esa discusión va para largo, con la posibilidad de que pase mucho tiempo. Cuando uno ve el mercado internacional de petróleo y los atrasos que se han tenido en la construcción de las plantas del ICE, creemos necesario un plan de contingencia”, explica De la Torre.
Sobre este tema, los representantes de las cogeneradoras privadas, están del lado del gobierno, ya que ellos son los que le llevan el pulso al sistema eléctrico nacional, indica Mario Alvarado, director ejecutivo de la Asociación Costarricense de Productores de Energía.
Los industriales también defienden la necesidad de ampliar la participación de la empresa privada en la generación eléctrica.
A este sector le inquieta que el encarecimiento que ha registrado la tarifa eléctrica, como consecuencia de que el ICE ha tenido que aumentar la producción de energía a base de combustibles, debido al atraso en la puesta en marcha de proyectos hidroeléctricos vitales como la planta Pirrís.
El costo de la electricidad se ha duplicado en el plazo de cuatro años, aseguró Carlos Montenegro, representante de los industriales.

Esteban Arrieta
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