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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Contaminación del aire en San José

| Sábado 19 julio, 2008


Contaminación del aire en San José


Un 75% de los vehículos de Costa Rica está en la Gran Area Metropolitana, que solo tiene el 4% del territorio nacional y alberga el 60% de la población.
La contaminación generada por la flota vehicular entonces afecta a gran parte de la gente de este país.
Hoy se tienen como 1.200.000 carros que echan humo. Para nadie es un secreto que la cantidad de vehículos aumentó en los últimos años (8,45% por año en general, y los particulares a una tasa del 14,5% anual), pues cada costarricense quiere tener un carro.
Las ofertas están por todo lado, en las calles, en lotes baldíos, en ventas formales de vehículos, en los bancos. Para algunos realmente es una necesidad tener carro, para otros es un bien suntuario, un lujo, una forma de status.
Según los datos de recientes investigaciones se tiene un vehículo por cada 1,65 familias (2007, Encuesta de Hogares).
Esta cantidad de carros circulando por San José causa contaminación, presas, deterioro de las vías, afectación de obras arquitectónicas y, lo peor, incide en la salud de la gente que anda por las calles y vive en las zonas por donde circulan los carros. A estos gases de los vehículos hay que agregar los humos de 54 calderas que operan en San José, las cuales funcionan con búnker (64%), con diésel (30%) y gas. Estas calderas generan óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre y partículas.
Así, en los alrededores de la Catedral Metropolitana se respiran sulfatos, nitratos y cloruros, otras partículas y aerosoles, que contienen compuestos orgánicos. Y se estima que la tasa de los niveles de partículas crece a un 0,4% anual.
El dióxido de nitrógeno se respira en la zona del Hospital San Juan de Dios, Catedral Metropolitana, Paseo de los Estudiantes, Barrio Cuba, avenida 10, en valores que supera la norma de la Organización Mundial de la Salud.
¿Cuál es el problema con estos gases? Para su información: las partículas pueden causar reducción en las funciones pulmonares, lo que incrementa las enfermedades respiratorias. Los dióxidos de nitrógeno son un riesgo para las vías respiratorias y causan bronquitis crónica. Todo esto además del estrés, mal humor, pérdida de tiempo, gasto de combustible, desesperación…etc.
Esta es la realidad de San José, más carros, más contaminación. Las calles son las mismas, nada más que con más huecos.
Entonces, la conclusión es obvia, algo hay que hacer por razones ambientales, sanitarias, y ahora por los precios del petróleo. Las propuestas sobran (desde hace años), pero no las vemos llegar…

Alexander Bonilla Durán
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