Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 13 Abril, 2018

Sinceramente

¡Construir y construir!

Costa Rica afronta serios problemas fiscales, de crecimiento económico, de educación pertinente, de infraestructura. En todos ellos, como en sus soluciones, los diferentes partidos políticos y las figuras dirigentes coinciden de manera cercana.

Sin perjuicio de las amplias coincidencias, los problemas señalados no han sido abordados de manera integral ni solucionados con espíritu de urgencia. Los diputados y las dirigencias continúan discutiendo hasta el infinito sin llegar a someter a la racionalidad y a la conveniencia nacional las soluciones que siguen estando al alcance de las manos.



Es menester comprender que la construcción del país es asunto de todos nosotros y en consecuencia de las agrupaciones políticas envueltas en las discusiones sobre la respuesta del país a sus problemas.

Construir siempre construir es la respuesta. Gobernar es dialogar y alcanzar consensos así como educar a los gobernados con la palabra y con el ejemplo. No puede Costa Rica perder más tiempo en construir la infraestructura de la que depende su desarrollo. No puede Costa Rica crecer económicamente mientras su educación no sea la pertinente. No vamos hacia ningún lado bueno mientras la calidad de nuestra educación pública no sea mejorada y se enseñen carreras y oficios que el país demanda, no los que las instituciones querrían impartir. ¿Cómo emplear a más costarricenses si no tienen las destrezas acordes con la moderna producción de bienes y servicios? ¿Cómo recaudar más impuestos si las ganancias de las empresas no crecen ni surgen nuevos emprendimientos exitosos que contribuyan a generar una mayor economía formal?

Construir siempre construir es la respuesta a la parálisis de los asuntos públicos vividos por desencuentros políticos entre adversarios. Construir siempre construir es la respuesta a las dudas de si aprobar una agenda nacional de consenso.

Siempre es bueno analizar y discutir los aspectos positivos y descubrir los negativos. Siempre es menester para llegar a un acuerdo que todos comprendan los problemas y el alcance de las soluciones, pero hay un límite a esos intercambios en el tiempo. El concepto de oportunidad resulta trascendental. Una solución oportuna y pragmática resulta ideal para salvar coyunturas de dificultad y de consecuencias reservadas en su pronóstico.

¿Cómo es posible que la carretera a San Ramón aún no arranque? ¿Cómo es posible que la vía señalada que estaba por arrancar en aquel momento en que se le detuvo no esté ya en operación? ¿Y el costo de oportunidad de todos estos años para sus usuarios? El aeropuerto de Orotina es urgente, pero no podrá funcionar si la ruta 27 no se moderniza y amplía de manera sensible. ¿Cuándo arranca su ampliación? Todos conocemos de estos problemas y soluciones pero seguimos en prolongadas discusiones del todo inconvenientes para el país.

La ampliación prevista de la Carretera 32 apenas inauguró su tala de árboles, cuando hace cuatro años estaba ya por empezar. Es menester construir y construir siendo claros en la urgencia y en la oportunidad de hacerlo. Es indispensable no distraer esfuerzos ni actividades de los objetivos básicos de construcción de la infraestructura por la que el país clama.

Estamos al inicio mismo de un nuevo gobierno y es el momento de ponernos de acuerdo entre todos para soltar amarras y lograr alcanzar los objetivos tan anhelados por los costarricenses.

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