¿Confusiones o conveniencias?
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¿Confusiones o conveniencias?

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Estamos enfrentando una nueva manera de hacer gobierno en la que de plano encontramos una importante forma de crear confusión en los discursos de cada uno de los depositarios de confianza de los costarricenses, ya en la votación directa —presidente y diputados— tanto como en sus designados en especial aquellos que tienen un claro perfil de destrucción de valores fundamentales que explican la diferencia histórica de la Costa Rica que fue y que viene dejando de ser de forma acelerada.
Es así como sorprende que a pesar de una gran crisis fiscal que se ha venido dimensionando de manera confusa, tanto por la dimensión temporal de la misma como por las causas de la misma, tenemos discursos disociados que obedecen a una clara confusión en las prioridades del ser costarricense.

Es curioso que mientras hay que paliar un déficit fiscal creciente y preocupante, haya un proyecto peregrino para la reducción de impuestos al uso de los moteles en el país. Más confuso que el acto en sí son tanto los asuntos de fondo, tanto como los argumentos que se usan para dicha reducción.
Aspectos de fondo, debemos considerar que las actividades económicas aunque lícitas no necesariamente obedecen todas ellas a un predicado común de valores de la sociedad.
En un Estado que manifiesta a la familia como un valor constitucionalmente tutelado, es contradictorio que promovamos la actividad de servicios de desenfreno de pasiones otra que los valores del trabajo serio, dignificante, edificante y constructivo del país.
Será que desean quienes promueven esta iniciativa dar más opio al pueblo detrás de claras manifestaciones de antivalores de esta nueva forma de hacer política que pretende en el oscurantismo seguir ¿Predicando transparencia?
Estamos manifestando la preferencia país por los sitios de lujuria que los de dignificación del trabajo generador de riqueza, estaremos diciéndoles a las familias que como centro de la sociedad y como núcleo fundamental de la misma, nos interesa programáticamente su destrucción para que de los antivalores que se agitan en estas manifestaciones se justifiquen las banderas multicolores y otros signos claros de fomento de un nuevo orden —o un verdadero nuevo desorden— esto debe ser aclarado para que los discursos no sean incoherentes.
Es momento de hacer un alto en el camino, ser coherentes, el resto de los empresarios que nos dedicamos a generar empleo dignificante, pagar impuestos y cargas sociales abrumadoras, no podemos menos que decir que lo que se argumenta como bueno para el fomento de la sodomía debería ser para las actividades lícitas

Carlos Camacho
Presidente
Grupo Camacho

 


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