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Conflictos resueltos

La oficina es un lugar donde pueden surgir diferencias, lo mejor es manejarlas de forma profesional para beneficio de todas las partes
El lugar de trabajo no está libre de conflictos; por el contrario, estos pueden surgir con frecuencia.
Por ello es importante estar preparado para resolverlos con prontitud, antes de que sea demasiado tarde.
Para hacerlo, uno de los primeros pasos que se deben tener en cuenta es identificar, analizar de forma objetiva y con criterio basado en la experiencia.
Para ello es necesario recopilar datos que permitan analizar el tema y organizar la información, con el propósito de transformarlos en una herramienta útil que permita aclarar las causas fundamentales del problema.
“El análisis debe llevarnos a conclusiones significativas que nos permitan desarrollar una solución; aportar ideas para hallar soluciones, aprovechando las experiencias previas, si fuese necesario es posible buscar asesoramiento”, comentó Alexandra Odio, gerente de Recursos Humanos de Deloitte.
Lo importante es siempre enfocarse en la solución, ya que si se tiene solo en mente el problema es un “camino sin salida”, dijo la especialista.
Para lograrlo, la comunicación es esencial, organice las ideas para que pueda dar paso a esas posibles soluciones.
“La comunicación debe ser asertiva; clara, sin rodeos. Es muy importante evitar señalar culpables, dirijamos la discusión en torno al problema y las soluciones sin atacar los involucrados”, agregó Odio.
Se dice además que si el conflicto se origina en un momento de tensión, es recomendable esperar a que esta baje y evitar decir algo, “al calor del momento”, de lo que luego las partes se puedan arrepentir.
“Paro, pienso, actúo, esta fórmula siempre da buenos resultados”, recomendó.
Además de las partes en conflicto se recomienda contar con un mediador que sea objetivo, para lograr un final feliz que beneficie a todos los involucrados.

Melissa González
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