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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Concesión pública o relajo

Leiner Vargas [email protected] | Martes 11 septiembre, 2012



Concesión pública o relajo

Los costarricenses tenemos cada vez menos confianza en la forma como se administra el Estado, las piedras, huecos, trochas y denuncias de presunta corrupción hacen que el “sospechómetro” de la ciudadanía sea cada día mayor, con una cada vez más sucinta rendición de cuentas.
Vemos cómo naciones vecinas crecen en su capacidad de inversión pública y nuestro país no es capaz de avanzar de verdad sobre proyectos vitales para el desarrollo y la competitividad nacional.
Es impresionante ver como se tiran y desperdician los recursos del Estado. La concesión de la Carretera de San José-San Ramón es seguramente el negocio privado más rentable que puede existir, por encima de los ilícitos negocios del narcotráfico.
No es comprensible que una vía tan significativa para el movimiento de personas y mercancías se tenga varada por tantos años y la respuesta del Estado es: “que se está renegociando el contrato”.
La concesión de obra se está convirtiendo en una excusa para el relajo y la corrupción solapada. ¿Dónde está la firmeza de nuestros gobernantes? ¿Cómo puede el pueblo seguir aceptando que se pongan parches, se arreglen puentes eternamente y se salga con argumentos de que seguimos negociando?
Si de verdad queremos mejorar el país que heredamos y trascender esta generación, debemos avanzar en los mecanismos de gestión pública. El Ministerio rector de inversión pública, debería dejar de enviarnos propaganda publicitaria al correo electrónico y de verdad convertirse en lo que debe ser.
Los costarricenses ya no comemos cuentos baratos, las cosas de verdad deben mejorar y para ello se requiere firmeza. No es posible que una empresa reciba una concesión de obra sin demostrar tener los recursos para invertir. No es sostenible que con artimañas legales se mantenga por ocho o diez años una concesión y se paguen gastos millonarios a empresarios que nunca terminan por entregar lo que prometen.
¡Qué pena que da el pasar hoy por la vía San José-San Ramón! Las cosas avanzan al paso de la tortuga y se facturan al paso de una gacela.
El país requiere un viraje sustantivo en inversión pública en infraestructura. La concesión pública se ha convertido en un relajo y eso los costarricenses no lo podemos permitir.
Se hace necesario intervenir y convertir el Consejo Nacional de Concesiones en una institución modelo para el país, pero para ello, se debe poner a Costa Rica primero y olvidarse de intereses que van más allá.
La verdad es que la figura de concesión pública costarricense no ha sido modelo, un aeropuerto que duró más de 12 años, nunca se terminó y que ha costado cuatro veces lo que se definió; carreteras sin hacer, huecos sin resolver y el ciudadano pasando a medias, por recarpeteos que nunca terminan, como en la vía a San Ramón.

Leiner Vargas Alfaro
[email protected]