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Jueves, 13 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Conavi en su laberinto

| Martes 21 julio, 2015


A todas luces, Conavi es el ejemplo perfecto de lo que NO debe hacerse en la gestión pública

Conavi en su laberinto

La reciente encuesta de percepción de la realidad nacional realizada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) y el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (Lanamme-UCR), arroja una inconformidad manifiesta de los costarricenses sobre el estado de las carreteras.
Prácticamente siete de cada diez ciudadanos emiten juicios que sancionan la calidad de las vías, lo que de inmediato nos remite a la cuestión del porqué, teniendo Costa Rica el precio más alto de combustibles en el área, y de ese precio total que usted y yo pagamos cada vez que compramos combustible, el 30% es un impuesto único ideado en la administración Figueres (1994-1998), no sea posible que una institución como Conavi cumpla con su deber de dar mantenimiento adecuado a las vías públicas.
Hablemos de montos. Como supra indico, casi la tercera parte de lo que usted paga por el combustible son impuestos de los cuales el 29% es para el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y debería de utilizarse precisamente en las vías nacionales. Esto se tradujo en 2014 en la suma de ¢56.720 millones.
La ineficiencia estatal no podría tener mejor muestra. Y ya eso es mucho decir.
La precariedad de nuestras carreteras incide directamente en la capacidad que pueda desarrollar el país en materia de competitividad comercial, pues la dinámica económica al presente, obliga a que los países inviertan de manera correcta en su infraestructura para facilitar a la maquinaria productiva distribuir sus bienes y servicios con mayor agilidad y sentido de competencia.
Es necesaria y urgente una revisión profunda e inteligente de la Ley de Concesiones Públicas. No se puede satanizar un instrumento de esta valía por actos de supuesta corrupción o incumplimiento que algunos gobiernos irresponsables permitieron en el pasado. El problema no es el sistema o la política de Obra por Concesión, el problema es la politización de la misma.
Tenemos recursos económicos y no podemos darnos como país el lujo de mal emplearlos, subejecutarlos, o dirigirlos hacia programas o instituciones que no sirven, están infladas de burocracia, y consumen el más alto porcentaje de dineros provenientes de los impuestos en el pago de planillas, abusos y privilegios desmedidos de los empleados públicos.
Los impuestos deben regresarse a los ciudadanos en obras concretas que mejoren su calidad de vida. A todas luces, Conavi es el ejemplo perfecto de lo que NO debe hacerse en la gestión pública.
Cuando, de acuerdo con la indicada encuesta, solamente el 8% de los encuestados afirma que la red vial se encuentra en buen estado, es momento para encarar a los responsables. Es momento de recordarle al presidente Luis Guillermo Solís, que, entre la catarata de promesas que hizo al pueblo en campaña política, la de cerrar Conavi no más entrando él a Zapote es algo de lo mucho que tiene como incumplido.

Danilo Cubero Corrales

Presidente
Partido Movimiento Libertario