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Con un perfil más bajo

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Inglaterra por nombre e historia siempre será favorita al título en una Copa Mundial; sin embargo, esta vez llega con un perfil muy bajo a Brasil.
Actualmente, su fútbol no es vistoso ni llamativo. Roy Hodgson, quien llegó en mayo de 2012 al puesto de entrenador en sustitución de Fabio Capello, apostó por el repliegue y la contra basada en la velocidad de sus extremos y laterales.
Hodgson prioriza el 4-2-3-1, aunque sus equipos siempre muestran una lentitud en la circulación de balón exasperarte, lo que le obliga a encomendarse al acierto individual de sus atacantes, o bien, en las jugadas a balón parado.
La eliminatoria fue bastante complicada para los británicos, que tuvieron que batallar hasta el último partido del grupo H para superar a Ucrania por un punto.
A pesar de ello presenta unas excelentes estadísticas, ya que está invicta (seis victorias y cuatro empates), ha marcado 31 goles (con siete de Wayne Rooney en seis partidos), y solo ha encajado cuatro. Pero sus rivales eran además Montenegro, Polonia, Moldavia y San Marino.
Inglaterra llega con un equipo remodelado. Los veteranísimos defensas John Terry y Rio Ferdinand han cedido su puesto a Gary Cahill y Phil Jagielka. En los flancos, Ashley Cole y Leighton Baines pugnan por el lateral izquierdo y Kyle Walker y Glen Johnson por el derecho.

En el centro del campo siguen los veteranos Steven Gerrard (34 años) y Frank Lampard (que cumplirá 36 años durante el Mundial)
Mientras los encargados de generar fútbol, Jack Wilshire y Andros Towsend, de 22 años los dos, sin olvidar a Tom Cleverley (24 años), llaman a la puerta.
Wayne Rooney apenas ha brillado en la fase final de los grandes torneos, pero Brasil ofrece una nueva ocasión para el jugador del Manchester United, que comandará el ataque, apoyado por el intenso Daniel Sturridge o el astuto y rápido Danny Welbeck.

Dinia Vargas
[email protected]
@dvargasLR

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