Enviar

Alimentos funcionales

Carmen Juncos
[email protected]

Somos lo que comemos, dice un dicho popular, y por eso cuerpo y mente deben alimentarse con productos de buena calidad. La industria ha tomado nota de esa tendencia y desde hace algún tiempo nos ofrece los llamados alimentos funcionales, caracterizados por ser fuente de componentes fisiológicamente activos con propiedades benéficas para nuestra salud.
Los supermercados exponen alimentos empacados cuyas etiquetas enumeran los agregados que se han introducido al producto y los supuestos beneficios que ello traerá a nuestra salud.
Esta práctica ha ido en aumento convertida en algunos casos en estrategia de competencia y los europeos han puesto la atención en ella. La nueva tendencia del consumidor, estimulada por la publicidad, movió a las autoridades responsables y el Parlamento Europeo desarrolló un reglamento regulador de esta práctica para garantizar que solo traiga beneficios a la población.
La nueva reglamentación, que entrará en vigencia en Europa a partir del 1º de julio, y que anunció la televisión española en estos días, establece que las propiedades atribuidas a cada uno de los alimentos funcionales deberán basarse en datos y estudios científicos comprobables para poder ser anunciadas en sus etiquetas.
Se trata de ofrecer una garantía de que lo enunciado en una etiqueta es científicamente cierto y de que el consumidor comprenda muy bien los beneficios ofrecidos para que pueda elegir libremente entre, por ejemplo, bajar sus niveles de colesterol, en caso de tenerlos altos, ingiriendo algunos de esos productos, o bajando de peso, o haciendo ejercicios o combinando varias prácticas o hábitos de vida.
Según los europeos, al unificarse criterios, los mensajes serán mucho más claros también a los ojos del consumidor.
Se considera un alimento funcional todo aquel que demuestre satisfactoriamente que además de sus efectos nutritivos tiene capacidad para mejorar el estado de salud e incluso prevenir ciertas enfermedades.
En todo caso, bienvenidos los productos saludables. Los funcionales, deben regularse también en Costa Rica como garantía para el consumo interno y cumplimiento de estándares internacionales para la exportación.


Ver comentarios