Con furia de mujer
Na Li quiere su segundo Grande en la final del Australia Open, y Victoria Azarenka ser bicampeona. Na Li, la chinita que hizo historia cuando lo...
Na Li quiere su segundo Grande en la final del Australia Open, y Victoria Azarenka ser bicampeona
Na Li, la chinita que hizo historia cuando logró para su país la primera final en un Grande, en el Australia Open en 2011 y meses después ganó
Na Li, la historia vuelve a tocar a su puerta. Manan Vadsyayana-AFP/La República
Roland Garros, vuelve a encender el corazón de millones de compatriotas, que ven cómo este país tendrá nuevamente a su alcance uno de los máximos logros en el tenis.Li se convirtió en la invitada inesperada a esta final, porque con la rusa María Sharapova en su sector de la llave, se suponía que la rubia europea sería la encargada de destronar a la bielorrusa Victoria Azarenka, no solo del título de Australia, sino del primer lugar del mundo. No obstante, Na se mostró intratable ante María, que había tenido un Abierto relativamente relajado hasta entonces, mientras que la asiática había sudado mucho más.
La gran actuación de Sharapova concediendo únicamente nueve juegos en sus cinco primeros partidos, todo un récord en Melbourne, hacía de la rusa la gran favorita, pero María no tuvo su día, sumó 17 errores no forzados en el primer set y tres dobles faltas y 14 errores no forzados en el segundo tomando así la ruta de la derrota.
En nombres, María había tenido sus dos principales encuentros con una Venus Williams que sin menospreciar, es un nombre que se está quedando en el pasado, en cuanto al nivel que una vez le vimos, y que quedó manifiesto en el 6-1 y 6-3 de ese encuentro. Luego vino la rusa Ekaterina Makarova a la que Sharapova dominó con un sencillo 6-2 y 6-2. Por su parte Li tuvo un duro encuentro ante la polaca Agnieszka Radwanska (7-5 y 6-3), que perdió su invicto de este año y frente a la alemana Julia Goerges, que le dio problemas en el primer set 7-6 (6) y 6-1.
Azarenka por su parte cortó las horas de gloria de la joven estadounidense Sloane Stephens, de solo 19 años de edad, quien todavía no salía de su asombro de eliminar a Serena Williams, cuando ya estaba eliminada.
Por el lado de Li, que ya perdió una final contra Clijsters en Melbourne, tendrá su oportunidad de ser campeona si puede jugar con la confianza y la solidez que mostró en los últimos días.
Luis Rojas y EFE
lrojas@larepublica