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Lunes, 12 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Comunicación política para la casa de cristal

| Sábado 13 septiembre, 2014


La política de comunicación no puede improvisarse, sino que debe estar basada en un plan integral


Comunicación política para la casa de cristal

La ciudadanía entiende que las instituciones políticas tienen la obligación de comunicar de manera efectiva y permanente sus acciones, por lo que las demandas en este sentido se han convertido en una exigencia democrática que la Casa Presidencial debe satisfacer de la mejor manera posible.
Parece no quedar claro que la legitimidad obtenida en las urnas no es un cheque en blanco, pues resulta necesario que el poder sea ejercido de manera legítima, evaluando habilidades, definiendo prioridades y abriendo canales de diálogo con las demás fuerzas políticas, sociales y sectoriales del país, así como un esquema básico de organización para la implementación de políticas públicas que reflejen los compromisos adquiridos en campaña, requiriendo una estrategia de comunicación política que intente hacer explícitos sus propósitos u orientaciones a la opinión pública.
De tal manera, la estrategia de comunicación debe abrir canales claros, permanentes y bidireccionales para obligatoriamente establecer retroalimentación con los ciudadanos, quienes deben tener acceso a información pública y ante quienes el gobierno debe rendir cuentas de su gestión y no solamente pretender apoyos.
Dentro de este espacio, el gobierno debe articular esfuerzos con los distintos actores políticos y sociales que buscan ser escuchados y ver canalizadas sus demandas con respuestas integrales, en lugar de recibir información dispersa “desde arriba”. Para ello, los interlocutores deben ser coordinados por personas que no solo deben ser de la confianza del mandatario, sino que cuenten con la probidad, experiencia e idoneidad para organizar estrategias que no incluyen la de quemar el puente (con ataques y deslegitimaciones) para luego invitar a los sectores a cruzarlo.
Mientras tanto, la información a través de los medios, debe ser coordinada, elaborada y segmentada por personas con condiciones de asumir funciones de comunicación así como de análisis político, con el fin de armonizar mensajes y evitar contradicciones entre funcionarios de gobierno, fracción oficialista y los aliados de ambos, que envíen mensajes confusos a la ciudadanía. Para ello, es primordial la Hoja de Ruta, no solo con los “qué”, sino también con los “cómo”.
La política de comunicación no puede improvisarse, sino que debe estar basada en un plan integral que dé sentido a todas las acciones comunicacionales, ordenando objetivos de corto y mediano plazo a objetivos finales; para lo cual, la construcción de targets y la elaboración de mensajes forma parte del proceso donde toda la información debe ayudar a distinguir públicos meta, mensajes apropiados y medios de comunicación adecuados en cada caso.
Por ejemplo, un gobierno no puede plantearse construir su reputación sin gestionar identidad digital, la cual es clave en este sentido y abarca al conjunto de percepciones que se recogen alrededor del Presidente y su equipo; conformado tanto por los contenidos generados como por las menciones vertidas por parte de los demás.
Así y teniendo presente que la comunicación repercute también en la percepción que las demás naciones, los inversores extranjeros, los organismos internacionales y demás actores externos adquieren del país, resulta necesario replantear la comunicación para la “casa de cristal”, bajo un norte que refleje transparencia, coordinación y el tan prometido cambio que la ciudadanía exige con razón.


Tonatiuh Solano Herrera

Máster en estudios internacionales
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