Leiner Vargas

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Martes 29 Octubre, 2013

No pocas veces vemos que en una gira de instituciones públicas cada funcionario llega en su propio vehículo, usando cilindrajes altos y altos consumos de combustible


Reflexiones

Compras verdes

Lograr disminuir el impacto o huella ambiental de las actividades productivas y de consumo es uno de los elementos que debe privilegiar una estrategia de desarrollo sustentable.
El Estado puede y debe tener un papel central en dicha estrategia, no solamente con incentivos fiscales que favorezcan una menor huella ambiental, sino también y en forma directa a través de sus compras públicas.
Las compras verdes o de bajo impacto en carbono pueden ser un impulso extraordinario para los mercados de productos verdes o amigables con el medio ambiente.
Fomentar el uso de tecnologías limpias debería ser un tema central en la estrategia de compras verdes.
Es poco coherente que sea en las entidades públicas y del Estado central donde se tenga el mayor desperdicio en el uso de vehículos y combustible fósiles, se utilice de forma excesiva el aire acondicionado en las oficinas o se use de forma intensiva el agua.
No pocas veces vemos que en una gira de instituciones públicas cada funcionario llega en su propio vehículo, usando cilindrajes altos y altos consumos de combustible. Considerando los precios y usos de los vehículos institucionales sería deseable tener más vehículos híbridos y eléctricos y reducir la huella ambiental mediante el uso compartido, el uso de colectivos o busetas y reducir el uso de los vehículos individuales en nuestras instituciones públicas.
El criterio de compra debe necesariamente combinar eficiencia, precio y calidad ambiental de los equipos, pensando en su ciclo de vida y en la posibilidad de estimular un mercado mayor para quienes han puesto menor impacto en lo ambiental.
El Estado debe crear normas y acreditar procesos de compra más amigables con el medio ambiente. Pero esas tareas de ahorro de agua y de energía deben salir del enfoque clásico, donde es la propia empresa eléctrica o de acueductos a la que le asignamos la labor de ahorrar energía o agua.
Estamos poniendo la carreta delante de los bueyes o como decimos en el campo, ponemos al zorro a cuidar las gallinas.
Verde e inteligentes deberían ser los principios que den cabida a una estrategia de compras de un Estado moderno y que ponga de frente y con claridad, un horizonte de menor huella ambiental en sus actividades.
Seguramente será también un buen estímulo productivo y favorecerá la oferta de nuevos bienes y servicios bajos en carbono.
Compras verdes es entonces, un principio saludable de la estrategia de reforma fiscal que nos proponemos, no solo por su ahorro en recursos y eficiencia, sino también por su aporte a la mayor calidad de vida, vía un Estado de menor impacto en su huella ambiental.

Leiner Vargas Alfaro

www.leinervargas.com