Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 2 Octubre, 2013

El que salga con la cantidad de votos más cercana a la de Araya tendrá inversión en su imagen suficientemente importante para declarar que posee “capital político”


Compitiendo por el segundo lugar

Con la excepción de Johnny Araya, todos los candidatos presidenciales para la contienda electoral de febrero están compitiendo para salir en segundo lugar. Su propaganda y sus discursos no lo dicen, pero la realidad es esa, y cuando se reúnen con sus “comandos” buscan estrategias con ese fin; salir de segundos.
La lógica es que el que sale de segundo, pasaría a otra elección contra el candidato liberacionista, si este último no lograra obtener un 40% de la votación popular.


La historia electoral de los últimos 66 años no favorece a este grupo de candidatos, salir o no de segundo lugar. Hay una regla fundamental en Costa Rica y esa es –“Liberación Nacional siempre gana, si la oposición viene dividida.”
El gran logro de Rafael Ángel Calderón Fournier fue entender ese precepto y fundar un partido de “Unidad” que, desde 1990, ha ganado tres elecciones nacionales.
Hay una excepción y fue la elección de 2002. Pero en ese año lo que ocurrió es que el Partido Liberación Nacional PLN más bien se dividió; después de todo, el Partido Acción Ciudadana (PAC) aparece como producto de un cisma dentro de la agrupación verde y blanca.
Los datos de la CID/Gallup en su encuesta de setiembre, 2013 revelan un PLN bastante unido; es más, muchos de los que salieron en el cisma han regresado; unas excepciones de esto son Luis Guillermo Solís, candidato presidencial y Ottón Solís, candidato a diputado en el primer lugar de San José. Pero estos son los pocos.
Araya en la encuesta recibe una intención de voto muy por encima del 40%. En las tiendas de campaña de los que buscan el segundo lugar tienen que estar preguntándose si atacan a Araya o no, para “bajarlo.”
Otra posibilidad es a través de la propaganda tratar de unir a Araya con la actual administración e intentar la realización de un “referendo informal” sobre la gestión de la Presidenta Chinchilla. La idea de una campaña negativa es no tanto subir al candidato de uno, sino “bajar al otro.”
Ahora, hay otra posibilidad y esa es que están luchando los candidatos para salir en segundo lugar para convertirse en los candidatos “lógicos” para la contienda de 2018 (después de todo solo faltan 1.580 días para las elecciones de ese año). La idea es que el que salga con la cantidad de votos más cercana a la de Araya tendrá inversión en su imagen suficientemente importante para declarar que posee “capital político.”
Viendo la elección desde la perspectiva del votante que tiene la obligación de contratar una persona que dirigirá los destinos del país a partir de 2014, él está preocupado por tres cosas, pero ninguna tiene que ver con las finanzas del estado; el alto costo de la vida, la delincuencia, y el desempleo.
¿Habrá alguno con soluciones para estos problemas? Una pista: la respuesta no es a través de una reforma fiscal para dotar de más dinero al Estado.

Carlos Denton

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