Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 10 Julio, 2013

Dicen los panameños que Martinelli tiene sus pecados pero “hizo algo”


Comparando clausuras de Chinchilla y Martinelli

Hace un año las evaluaciones de las presidencias de Laura Chinchilla y Ricardo Martinelli estuvieron “en los suelos”; esto según encuestas realizadas entre los costarricenses y panameños. En el caso de la costarricense prevaleció la idea que “la camisa le quedó muy grande,” mientras que fue el carácter personal de Martinelli lo que irritaba más a los panameños.
Ahora cuando a ambos les faltan meses para terminar sus periodos constitucionales, crecen las opiniones favorables a Martinelli, mientras que languidece Chinchilla, evaluada como la peor mandataria en los últimos 30 años por sus coterráneos.
De ambos hay todo tipo de historias, comprobadas o no. Martinelli supuestamente asistió a una fiesta “bunga-bunga” con Silvio Berlusconi, mientras que Chinchilla usó un jet privado de supuestos orígenes dudosos para viajar a Lima para asistir a una boda. El líder panameño supuestamente patrocinó algunos negocios cuestionables con su entonces homólogo italiano, mientras que varias obras públicas costarricenses, en especial la carretera Juan Rafael Mora, supuestamente se convirtieron en un festín para operarios que cobraron mucha plata por poca obra.
¿Cómo logró Martinelli dar vuelta a su posición que ahora es más positiva que negativa? Y ¿cómo es que Chinchilla no logra hacer lo mismo? Ambos han contratado a empresas especializadas en comunicación política para mejorar su posicionamiento. El panameño ha contratado a Joao Santana, un estratega de origen brasileño, mientras que la costarricense ha contratado a EUREKA Relaciones Públicas y a Demoscopía para ayudarle a ella.
Para Martinelli parece que la llave fundamental han sido las obras masivas en Panamá Metro que ha impulsado y que cualquier ciudadano puede observar si sale a la calle. Eliminó los incómodos “Diablos Rojos” y las concesiones para transporte público en autobús. Ahora la Ciudad de Panamá es servida por los “MetroBus” con unidades grandes, cómodas y con aire acondicionado; sus rutas se reordenaron para coincidir con los patrones de movimiento de los usuarios. La primera línea del Metro (tren) está por estrenarse este mismo año y la segunda se está licitando. En Curundú se ha levantado un proyecto de residencias para los más necesitados en una escala jamás vista en Centroamérica. Ordenó a los taxis (todos están pintados de color amarillo) obligándolos a ofrecer un servicio satisfactorio (se debe notar que en campaña Martinelli operó un taxi por una semana para ver cómo era). La lista sigue —se duplicó el tamaño del aeródromo Tocumen por ejemplo— y todo hecho en este periodo constitucional.
Dicen los panameños que Martinelli tiene sus pecados pero “hizo algo.”
En Costa Rica lo que se puede levantar es una lista de fracasos comenzando con el Puente “La Platina,” pasando por la carretera Juan Rafael Mora, e incluyendo la pista a San Ramón y la Refinadora. No es por falta de dinero el problema; hay $850 millones de un préstamo internacional que muy poco se ha usado en estos cuatro años.
“Hechos y no palabras” es lo que esperaban los ticos, y por eso no evalúan bien a la gestión presidencial actual.

Carlos Denton
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