Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 22 Julio, 2013

En un sistema con fuerte participación de energías renovables, como es el nuestro, el gas natural tendría un papel clave


¿Cómo reducir los costos de la electricidad? (II)

Existen tres acciones principales para reducir los costos de la electricidad:

1. Modificar la forma de financiamiento de los proyectos del ICE y de otros actores del sector para lograr mecanismos financieros que impacten menos en las tarifas eléctricas. El Informe SCG-MM-305-2012 de la ARESEP es contundente en señalar que una de las principales causas de las altas y crecientes tarifas eléctricas son los arrendamientos o fideicomisos de plantas. Este mecanismo de financiamiento conlleva un repago acelerado de la inversión (de 12 a 20 años) para una infraestructura con una vida útil de más de 40 años.

2. Modernizar y fortalecer el subsector eléctrico con una nueva Ley de Electricidad que incentive e incremente la inversión en capacidad productiva con recursos nacionales de bajo costo, permita la participación de todos los actores claves del desarrollo nacional para lograr su pleno aprovechamiento y fomente la reducción de las tarifas eléctricas para toda la sociedad.

3. Modificar la matriz energética para introducir el gas natural nacional en sustitución de los combustibles caros importados (bunker y diésel). El gas se está convirtiendo en el mundo en la fuente de energía firme “hermana” de las energías renovables, porque permite aumentar el desarrollo de estas fuentes compensando su debilidad de alta variabilidad operacional y climática con la energía firme, barata y ambientalmente amigable del gas; asegurando así el suministro eléctrico en todo momento. En Costa Rica todavía se prefieren los caros y contaminantes bunker y diésel importados para complementar la generación de alta variabilidad de las energías renovables.
En un sistema con fuerte participación de energías renovables, como es el nuestro, el gas natural tendría un papel clave. En primer lugar, la generación para satisfacer la alta demanda de electricidad en los picos diarios y en los meses secos, y en segundo lugar, como energía de respaldo, contingencia y fallas en plantas con energías renovables. Su bajo costo fijo y variable, su capacidad de producción versátil y su bajo impacto ambiental son cualidades ideales para este fin.
Las plantas térmicas del ICE, con más de 400 megavatios de potencia y que actualmente consumen los caros diésel y bunker importados, podrían ser modificadas fácilmente para que operen con gas natural.
Adicionalmente a las tres acciones anteriores, existen otras acciones complementarias que permitirán reducir los costos:

1. Mayor utilización de la generación a mediana y pequeña escala.
2. Desarrollar la generación distribuida, que es la producción de energía en las instalaciones de los consumidores para autoconsumo e inyección de los excedentes a la red nacional. En este rubro se encuentran los paneles solares en las casas, industrias y comercios, entre muchas otras opciones.
3. Mayor aprovechamiento de todos los recursos nacionales (solar, biomasa, geotermia, hidroelectricidad, gas natural, etc.) que sean de bajo costo.
4. Reducir los costos administrativos y operativos de las empresas eléctricas.
5. Ampliar la capacidad y confiabilidad de las redes y migrar hacia redes inteligentes.
6. Mejorar significativamente la eficiencia y el ahorro de energía, como por ejemplo, el cambio agresivo de luminarias incandescentes por electrónicas tipo LED.

Roberto Dobles