¿Cómo explican los CEO estadounidenses a Trump en el exterior?
Hablar de Trump a menudo provoca una risa nerviosa, dijeron varios consultores con oficinas en Europa y Estados Unidos. Bloomberg/La República.
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Steve Schwarzman, CEO del BlackstoneGroup, que recientemente regresó de Corea del Sur, da una respuesta amable a la pregunta que todos hacen una y otra vez: “Es muy pintoresco”.
Henry Kravis, cofundador de KKR & Co, es más directo: “Nadie puede entenderlo”.


Y Don Marron, presidente de Lightyear Capital, capta lo que equivale a un encogimiento de hombros colectivo: “¿Qué decir? ‘Es un misterio’, eso es lo que se dice”.
La pregunta planteada a los ejecutivos estadounidenses en Londres, Hong Kong y Berlín y prácticamente cualquier otro lugar a dónde se dirijan es: ¿Cómo es que Donald Trump llega a ser un candidato serio a la presidencia?
Las respuestas, al menos en público, son una mezcla de auténtico desconcierto y mensaje cuidadoso, puesto que Trump ha pasado de perdedor a candidato republicano y ahora compite en las encuestas nacionales con Hillary Clinton, su equivalente entre los demócratas.
Buscando en gran medida el apoyo de los votantes de bajos ingresos, Trump ha conmocionado la carrera electoral del 2016, tomando por sorpresa a los ejecutivos y dominando las conversaciones en los círculos de negocios internacionales como ningún otro candidato presidencial en la historia reciente de los Estados Unidos.
La contienda se calentó ayer por la noche cuando el presidente Barack Obama dio su formal aprobación a Clinton.
Aparte de Jeff Bezos, CEO de Amazon, quien en diciembre tuiteó “#sendDonaldtospace” después que Trump lo acusara de comprar el Washington Post para reducir impuestos, pocos ejecutivos quieren quedar en el medio de esta temporada electoral tremendamente polémica.
¿Por qué arriesgarse a ofender a los clientes, y mucho menos a Trump y sus casi 9 millones de seguidores en Twitter o a Clinton y sus simpatizantes? Ellos tampoco quieren que la política domine sus charlas de negocios.
En privado, algunos ejecutivos dicen que muchos colegas y clientes del extranjero están paralizados por estas elecciones, y en particular por el fenómeno Trump. Un funcionario bancario estadounidense dijo que fue bombardeado con preguntas durante un viaje de negocios que realizó a Hong Kong y Tokio.
Le preguntaron: “¿Puede llegar a ser presidente? ¿Es literalmente posible?”, dijo el ejecutivo, quien, al igual que muchos, habló con la condición de no ser identificado. Es de lo único que querían hablar, agregó.
Bob Dudley, CEO de BP, dijo que frecuentemente afloran preguntas sobre Trump como hombre, pero que rara vez alguien pregunta por sus políticas o programas específicos . “Se hacen muchas preguntas en todo el mundo, pero por lo general no tienen que ver con la política energética” dijo. “Es tan sólo curiosidad natural”.
Christine Hurtsellers, responsable máxima de inversiones en VoyaInvestment Management, dice que la curiosidad por Trump surge a menudo en las reuniones. Durante un reciente viaje a Japón, Hurtsellers dijo que le preguntaron acerca de algunas de sus polémicas declaraciones.
“Los clientes nos miran como queriendo decir, ‘En que están pensando los estadounidenses?” dijo. “Sin duda los inversores internacionales sienten curiosidad y preocupación por el discurso de Trump”.
Ken Fisher, el CEO multimillonario de Fisher Investments, que ha tenido cenas y almuerzos con clientes de todo el mundo, dijo que tanto los asiáticos como los europeos sienten igual curiosidad por Trump, aunque su forma de considerarlo es muy diferente.
“En Asia, en general, simplemente no creen que Trump pueda ganar”, dijo Fisher. Entre los clientes europeos con altos patrimonios, “Existe un temor subyacente de que Trump pudiera representar a un creciente nuevo nacionalismo que cortara las relaciones con sus países”.
Hablar de Trump a menudo provoca una risa nerviosa, dijo Allyson Stewart-Allen, directora ejecutiva de Internacional Marketing Partners, una consultora con oficinas en Londres y Los Ángeles. En una ceremonia de premiación organizada por BritishAmerican Business en Londres y a la que asistió en mayo, se le pidió que “explicara a Donald Trump”.
 



 


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