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¡Como agua entre los dedos!
Cual pesadilla, Costa Rica perdió la clasificación al mundial en el último segundo del partido. Ahora al repechaje ante Uruguay

Cristian Williams
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Minuto 94. Estados Unidos 1 Costa Rica 2. La nacional lograba la clasificación directa al Mundial de Sudáfrica. Pablo Herrera tiene la pelota en zona de ataque, la pierde, los estadounidenses atacan y Douglas Sequeira genera tiro de esquina.
Era la última acción, vino el centro y sucedió lo peor. Jonathan Bornst llegó solo para conectar de cabeza y acabar con el sueño del mundial. Se empató el juego, mientras Honduras ganaba en El Salvador y nos dejaba fuera de Sudáfrica 2010.
Ese fue el epílogo de un partido con tintes de dramático y pinta de pesadilla, pero sobre todo el desenlace de una segunda vuelta en la que solo se lograron cuatro puntos.
Y saber que se iba ganado 2-0, ese famoso y engañoso marcador, que una y mil veces es revertido y anoche volvió a suceder, en el momento menos esperado, pero en el más doloroso.
No todo fue malo, tanto así que se estuvo a segundos de clasificar, que se fue ganando, que reapareció Bryan Ruiz y que, como casi siempre, Keylor Navas se hizo un partidazo.
El planteamiento le estaba saliendo a René Simoes como lo había presupuestado y planeado. De entrada se controló al rival, se le estudió y se le limitó en su accionar.
Luego llegaron los tres minutos soñados. Al 20 en una genialidad individual de Bryan Ruiz por la izquierda, sacó la marca de Oguchi Onyewu y ante la salida de Tim Howard remató para abrir el marcador. Olía a Mundial.
Tres minutos más tarde, de nuevo apareció Ruiz, solo que esta vez lo hizo por el sector derecho y desde el vértice del área soltó un trallazo que se fue al ángulo de Howard para el 2 - 0.
Pero luego llegaron los malos momentos, despertó Landon Donovan, apareció la velocidad y las opciones de gol emergieron, aunque se logró culminar los primeros 45 minutos con la ventaja de dos goles.
El descanso, lejos de servir para replantear lo que se hacía, parece que fue solo para descansar, porque en la complementaria se vio otro equipo, con entrega eso sí, pero sin orden ni idea de juego y en el fútbol eso es necesario.
La media cancha se perdió y el desarrollo del partido fue un monólogo, una representación del juego del gato y el ratón, donde emergía Navas como héroe.
Pero uno no puede contra 11 y por más que lo intentó, al final, sobre el minuto 71, llegó el descuento obra de Michael Bradley, quien aprovechó un rechazo en el que la defensa abandonó a Keylor.
Aunque los estadounidenses dominaban, sobre todo con el ingreso de Robbie Rogers, quien complicó todo, los minutos pasaban y parecía que la igualada nunca llegaría, porque la verdad era que pensar en un tercer gol de Costa Rica era una utopía.
Hasta que sucedió lo relatado en el primer párrafo, cuando ya se celebraba y más bien se terminó llorando.
Queda una esperanza, es el repechaje ante Uruguay, jugando el 14 de noviembre en Costa Rica y el miércoles 18 en Uruguay. ¡Queda una esperanza!


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