Enviar
Viernes 20 Junio, 2008

¿Cómo cruzarse de brazos contra el cáncer?


Como presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), no admito que la institución está cruzada de brazos en la lucha contra el cáncer, reconocerlo constituiría una afrenta a la dura lucha que diariamente se libra en todos los hospitales institucionales y que tiene a centenares de servidores de la seguridad social en pie de lucha contra esta enfermedad que deja una estela de luto y dolor en muchos hogares costarricenses.
El cáncer, la segunda causa de muerte en nuestro país, exige por parte de las instituciones de salud una acción diáfana, coherente y sostenida, sin ningún tipo de dilaciones para dar respuesta a los enfermos, que claman por una pronta atención en diferentes rincones del territorio nacional.
Sobre la base de consideraciones técnicas y no por ocurrencias, creemos que la mejor forma de abordar esta enfermedad es construyendo y fortaleciendo la red oncológica en todo el territorio nacional, con el objetivo de que los pacientes, de todo el país, tengan acceso a la prevención, los servicios de detección temprana, diagnóstico y tratamiento en forma oportuna, rehabilitación y de cuidados paliativos.

Una red sólida

El cáncer no se vence con la creación de un solo hospital, sino que se requiere toda una red, que en forma concatenada y articulada, ofrezca un servicio integral a la población que lo padece y por eso trabajamos para mejorar la capacidad preventiva, diagnóstica y terapéutica, no solo de un centro hospitalario, sino de las distintas unidades médico asistenciales, según su nivel de complejidad y de capacidad resolutiva que la seguridad social pública tiene desplegados en toda la geografía nacional.
Sin bien es cierto en cáncer queda mucho camino por recorrer, es justo que se reconozcan los esfuerzos hechos por la CCSS para mejorar la capacidad resolutiva contra esta enfermedad.
Precisamente, tales esfuerzos ya dan réditos en la disminución de algunos tumores, como lo son el cáncer de cuello del útero y de estómago, dos buenos ejemplos en los cuales la CCSS realiza una inversión significativa año a año.
Solo el año pasado, la institución dispuso, únicamente para la atención del cáncer, además de lo invertido en el primer nivel de atención, alrededor de ¢40 mil millones y ofreció en sus distintos centros médicos cerca de 62.348 consultas.

Respuesta terapéutica

Pocos países en el mundo cuentan con la respuesta terapéutica que la Caja ofrece a los usuarios de sus servicios, en la lista oficial de medicamentos están incluidos 32 productos de altísima calidad, mediante los cuales garantizamos seguridad y eficacia en los tratamientos. En el 2007, la CCSS invirtió ¢3.305.4 millones en medicamentos contra el cáncer (más de ¢90 millones diarios) y para el 2008, esa cifra llegará a poco más de ¢5 mil millones.
Un detalle desconocido para la inmensa mayoría de las personas y muestra de la solidaridad como pilar fundamental del Seguro Social, es que estamos comprando un producto contra ese tumor maligno para 100 pacientes, que representa una erogación de alrededor de $4 millones, el equivalente a casi ¢21 millones por persona. La pregunta que surge es: ¿cuántos de ellos podrían acceder a estos tratamientos?
El cáncer, bien lo sabemos, es una enfermedad que no permite dilaciones y por humanidad con aquellos seres humanos que no pueden pagar un servicio privado, ni demorar su tratamiento, esta administración desarrolla un arduo trabajo en pos de un único derrotero: una sólida red oncológica.
En la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), no nos cruzamos de brazos ante el flagelo del cáncer, al que cada año le arrancamos de la muerte a más personas y únicamente juntamos las manos en una plegaria, cuando como humanos que somos, no podemos enderezar los designios divinos.

Dr. Eduardo Doryan Garrón
Presidente Ejecutivo
Caja Costarricense de Seguro Social