Comercio mundial sería inmune a fracaso de Doha
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Comercio mundial sería inmune a fracaso de Doha


Ginebra -- El colapso de las conversaciones sobre comercio internacional por tercera vez en tres años puede ser un mero escollo en el camino del comercio mundial, que siguió expandiéndose mientras se apagaban las negociaciones.
Una cumbre de nueve días de la Organización Mundial del Comercio finalizó en Ginebra sin acuerdo sobre un plan para reducir los subsidios agrícolas y abrir el comercio de los productos industriales. El punto de contención fue un enfrentamiento entre Estados Unidos y la India sobre cómo pueden los países pobres subir los arancele
s cuando aumentan las importaciones de productos agrícolas.

Mientras los negociadores describían el colapso como un revés para la economía global, la reducción de las barreras al comercio y la firma de acuerdos bilaterales sugieren que tales pronósticos podrían ser exagerados. El valor de un acuerdo se redujo a apenas $50 mil millones anuales de hasta $850 mil millones cuando comenzó la Ronda de Doha en el 2001, apenas una fracción de los $54 billones de la economía mundial.
“El comercio mundial será el mismo que era antes”, dijo Andrew Freris, principal economista en Asia del BNP Paribas SA, con sede en Hong Kong. “Las conversaciones no están yendo a ninguna parte. Siempre va a haber una cuestión de subsidios por parte de estadounidenses y europeos”.
El arancel promedio sobre productos manufacturados entre los países desarrollados bajó a menos del 5% hoy desde el 40% en 1947, según el Fondo Monetario Internacional.
El comercio creció casi 6% al año en el último decenio, superando la producción global en dos puntos porcentuales, según la OMC. La tasa de crecimiento del comercio probablemente caerá a 4,5% este año, no debido al estancamiento de las conversaciones sino a la “turbulencia de los mercados financieros”, había dicho la OMC en abril.
“En el corto y mediano plazo, esto no tendrá ningún impacto sobre los volúmenes del comercio”, dijo Claude Barfield, académico del American Enterprise Institute, una organización de investigación de Washington que respalda la libertad de mercado.
Las conversaciones de Doha tropezaron con el pedido de cláusulas de salvaguardias que posibiliten a los países en vías de desarrollo el aumento de aranceles para proteger a sus productores de un incremento de las
importaciones agrícolas y la caída de los precios. Estados Unidos acusó a China y la India de negarse a abrir sus mercados a la competencia extranjera y desairar un compromiso sobre productos agrícolas e industriales.
El fracaso “tendrá un impacto importante en el frágil sistema de comercio multilateral”, dijo el ministro de Comercio chino, Chen Deming. Esto se suma a “una desaceleración de la economía mundial, una inflación seria y riesgos financieros inminentes”.
Además de eso, la falta de un acuerdo podría llevar a mayores gravámenes a las importaciones en lugar de aranceles más bajos, dijo hoy el comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, en una entrevista con Bloomberg Television.
“Este acuerdo tendría muy restringida su capacidad de proponer aranceles en el futuro”, dijo. “Esa es una política de reaseguro vital que ahora hemos perdido. Es una lástima para la economía mundial y el sistema internacional de comercio”.
No es factible un acuerdo ahora antes de los comicios presidenciales de noviembre en Estados Unidos. El primer ministro japonés Yasuo Fukuda dijo que el colapso “hizo retroceder la posibilidad de un acuerdo dentro del año”. El director general de la OMC, Pascal Lamy, había dicho antes de que comenzaran las negociaciones que no había un “Plan B”.

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