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Incertidumbre sobre el futuro económico y menor crédito son responsables de la contracción en la compra
Comercio enfrenta duro revés

• Empresarios mantienen descuentos fuera de temporadas en sus tiendas para persuadir a los consumidores
• Caída en la producción revela un menor gasto en consumo desde 2008

Karen Retana
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La temporada navideña no calentó para el comercio y el inicio de 2009 no muestra indicios de que la actividad levante.
Prueba de ello es que este sector ha venido desacelerándose desde el año pasado, al punto que en noviembre pasado el indicador de la actividad mensual había caído hasta un -0,24%.
Las ventas durante diciembre nunca llegaron a despegar a pesar de ser un mes tradicionalmente bueno para los negocios y en enero la situación sigue un comportamiento similar.
La incertidumbre sobre el futuro económico figura como uno de los principales responsables de que la intención de compra de muchos consumidores haya mermado.
Esta tendencia a la baja también es atribuida a los aumentos en el precio del combustible y restricciones en el financiamiento para la compra de ciertos bienes como lo son los automóviles.
En este último caso resultan visibles las estrategias de las agencias importadoras, que ofrecen tasas fijas u otros obsequios a los clientes.
“Un menor aumento de los ingresos y empleo de las familias, así como el incremento en el nivel de las tasas de interés y expectativas de un muy bajo crecimiento económico y de un mayor desempleo durante este año afectan los planes de compra de muchos costarricenses”, sostuvo Alberto Franco, economista.
En el mercado se ha percibido una contracción en la venta de bienes y servicios, como aparatos eléctricos y del hogar, lo que ha llevado a muchos empresarios a implementar estrategias de mercadeo a fin de incentivar el consumo de dichos bienes.
Desde el año pasado, diversas tiendas buscan persuadir al cliente mediante “descuentos”, muchos de ellos fuera de temporada. Incluso para este año, algunos locales han mantenido estas promociones.
Un recorrido por diversos centros comerciales capitalinos evidencia la necesidad de un gran número de tiendas de buscar mecanismos de persuasión para el consumidor.
Descuentos que pueden llegar hasta el 70% intentan convertirse en gancho en algunos casos.
“Podríamos hablar de un consumidor mucho más cauteloso, pero que no renuncia del todo a la compra de productos de primera necesidad, como son los electrodomésticos. La facilidad y agilidad de los planes de crédito alientan al consumidor a no posponer su compras”, sostuvo Pablo Arce, gerente comercial de Grupo M.
Esta empresa, sin embargo, recortó su personal durante el año pasado.
“Definitivamente hay una desaceleración en general, que ha afectado en todas las industrias; el comercio no ha escapado de eso, lo cual golpea en mayor o menor grado dependiendo de la estrategia de la empresa”, sostuvo Juan Carlos Crespo, gerente general de Tiendas la Gloria.
Precisamente, en tiempos de crisis es cuando las compañías deben evaluar la posición en que se encuentran frente a la competencia, realizar un diagnóstico interno, tomar las medidas, reestructurarse y alinear su estrategia enfocándose a una nueva etapa de crecimiento posterior.
“Las mismas restricciones crediticias han afectado el consumo, principalmente a nivel interno; muestra de ello es que tuvimos un mal diciembre y algunos comercios en particular han sido los más golpeados”, comentó Alan Saborío, socio director de Deloitte.
Hay quienes consideran que la recuperación de este sector dependerá, en mucho, del retorno del crecimiento a las economías desarrolladas pero también de la efectividad de las acciones que se tomen en el país para mitigar el deterioro en las condiciones externas.
“Considero que este indicador (IMAE) podría mejorar hasta el último trimestre de este año, pese a los esfuerzos que realiza la Cámara de Comercio, ya que lo que tenemos enfrente es un problema estructural financiero, lo cual viene a afectar la adquisición de bienes”, sostuvo Enrique Rojas, gerente de Asesoría Financiera de Deloitte.

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