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Martes, 13 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Combustibles para diputados y otros desperdicios energéticos

| Jueves 03 julio, 2008


Columna invitada
Combustibles para diputados y otros desperdicios energéticos

Ha sido una añeja costumbre que a los diputados se les otorgue un beneficio de parte de Recope, que por supuesto al final pagamos el resto de los consumidores, de hasta 500 litros de combustibles gratis por mes para que con ello puedan realizar sus funciones, sobre todo en el sector rural que representan. Labores diputadiles que en la mayoría de los casos no obedecen un sincero interés de defensa y apoyo de las comunidades a que representan, sino a actividades de mera figuración en inauguraciones y hasta en campañas proselitistas de determinados precandidatos o candidatos.
Supuestamente, se alega que este beneficio se ha convertido en parte del sueldo y por lo tanto en un beneficio laboral. Aspecto igualmente discutible pues todos sabemos, y ellos así lo han defendido, que los representantes legislativos no ostentan el carácter de empleados públicos
Lo anterior nos lleva a considerar si es justo y legal que a determinado grupo de personas, sean diputados, funcionarios públicos o no, reciban beneficios extrasalariales disfrazados de diferente manera —como ha sido el caso de los “derechos de imagen” de los futbolistas—, como compensación por una supuesta baja o inconveniente remuneración y que es una evidente burla a la legislación fiscal y social del país.
El combustible gratuito para los diputados también se da en el caso de todos los jerarcas y funcionarios de cierto nivel en el sector público y privado, también supuestamente para compensarles una remuneración inadecuada y para que ejerzan sus funciones. ¿Será cierto esto cuando hemos sabido de los fuertes incrementos salariales que en algunas instituciones ya están en vigencia en aras de la denominada competitividad?
Casos parecidos y cuyos montos pueden ser más importantes que el combustible donado a los diputados son el combustible fuertemente exonerado para los pescadores, cuyos vicios son del conocimiento público y sin que nadie se atreva a ponerles coto, y las millonarias donaciones de asfalto que Recope hace a las municipalidades. En momentos de una crisis de precios de los hidrocarburos tan grave, es hora de revisar todos estos excesos, pues suman miles de millones de colones que se suman a los precios que debemos pagar los consumidores de combustibles.
Y para culminar, el más grande e inaceptable de los errores consecuencia directa de las malas políticas y consejos económicos de gobiernos anteriores, lo constituye el tener que gastar una suma que se ha estimado será de ¢154 mil millones para hacerle frente al costo del alquiler y combustibles de las plantas para satisfacer la demanda eléctrica en este año 2008, y vislumbrándose que será para futuros años ante el atraso del PH Pirrís por el atraso en su puesta en operación. Lo que es paradójico cuando hasta podríamos estar utilizando energía con fuentes renovables a un tercio del costo o menos y hasta exportándola a precios muy favorables a los países vecinos que solo pueden abastecerse por energía térmica.
Curiosamente solo cuando afrontamos crisis de esta índole proliferan las campañas publicitarias y las medidas cortoplacistas para el ahorro energético cuando desde hace décadas se ha demostrado que hay un enorme y costoso desperdicio energético, tanto en el sector transporte como en el eléctrico.


Leonel Fonseca C.
Ex Regulador General
Consultor en Regulación y Tarifas de los Servicios Públicos