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Recope adquirió bonos por $108 millones en dos años
Combustible sacó de apuros al Gobierno
Dinero provino del superávit por ventas de hidrocarburos
En momentos de necesidad de dinero, las utilidades de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), generadas por la venta de hidrocarburos, fueron usadas para sacar de apuros con los gastos al Gobierno.
La entidad aumentó la compra de bonos de deuda en el último cuatrimestre de 2009 y 2010. En total fueron $108 millones. Para 2011 aún no se descarta su aplicación.
Las transacciones fueron bastante atípicas debido a que la institución tenía, a julio de 2009, el equivalente a solo $700 mil en bonos del Ministerio de Hacienda.
Recope tenía 17 años de no realizar fuertes adquisiciones de bonos del Gobierno central.
En total fueron tres grandes compras las realizadas. La primera fue por $34 millones en agosto de 2009. En diciembre realizó otra por $14 millones. Para ambas el vencimiento era de un mes.
En agosto del año pasado, la empresa adquirió $60 millones en bonos los cuales liquidó a noviembre.
Desde entonces, la entidad mantiene títulos por $1,2 millones, como detalla el reporte a mayo del Banco Central.
Todas las adquisiciones fueron hechas en periodos en que el Ejecutivo necesita alta liquidez para cerrar el año. Aunque Hacienda descarta que haya alguna directriz en las compras.
Una de las características de los títulos adquiridos fue que los vencimientos eran a corto plazo, con lo cual no aparecen en el cierre de los estados de cuenta a final de año de Recope.
El aumento de la tenencia de bonos ocurrió con el fin de generar rentabilidad de los recursos de la institución, explica Luis Carlos Solera, gerente de Finanzas de Recope.
La empresa estatal acostumbra tener bonos al equivalente del dinero que cancela por concepto de impuestos.
Las utilidades con que cuenta Recope son el resultado de las ganancias de la compañía durante 43 años, no son del último año, recalcó Jorge Villalobos, presidente ejecutivo de la institución.
La Refinadora no se caracteriza por ser de las instituciones públicas que financian constantemente al Estado.
Tuvo la función de “caja chica” en el periodo comprendido entre 1991-1994, pero desde entonces no realizaba altas compras de bonos.
Acudir a las subastas que realiza el Estado es una costumbre histórica de las entidades descentralizadas.
Desde Hacienda rechazan que haya alguna directriz gubernamental en la que obliguen a las autónomas a adquirir bonos de deuda con sus superávits.
Aunque la mayoría de las entidades estatales lo hacen. De hecho, la Caja y las operadoras de pensiones están entre los principales tenedores de títulos de deuda pública.
No tenemos ninguna potestad de obligar a las instituciones a comprar. Algunas lo hacen por ley, pues deben trasladar recursos al Estado, detalla Juan Carlos Pacheco, viceministro de Inversión de Hacienda.
Sobre Recope, el Ministerio confirmó que hay periodos en los que la entidad usa excedentes de recursos para comprar títulos.
En los últimos dos años las necesidades de financiamiento del Gobierno aumentaron.
La razón fue que la planilla del Estado creció en 30 mil personas por la contratación de maestros y policías. Pero significó también un mayor gasto en salarios y cargas sociales.

Oscar Rodríguez
[email protected]


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