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Twitter para todos

La red social rediseñó su interfaz y la hizo mucho más sencilla, ¿qué objetivos persigue?

Parece que este fin de año es el de los grandes rediseños en el mundo digital. La semana pasada, analizábamos en esta columna la nueva interfaz del sitio de vídeos YouTube. Pocos días después quien se despachó con su propio y gran rediseño fue la red social Twitter, que sorprendió con cambios muchos más radicales de los que cualquiera hubiera imaginado.
Como en rediseños anteriores, los cambios irán apareciendo progresivamente: primero entre los usuarios de la aplicación de iPhone y Android, y luego entre los que se conectan directamente desde la Web u otras plataformas.
¿Qué busca Twitter con esta gran transformación? El primer objetivo es conquistar a los usuarios “menos informatizados”, aquellos a los que no les gusta lidiar con sistemas crípticos ni jergas para pocos. O, visto de otro modo, el usuario típico de Facebook.
Porque hay que decirlo. Hasta ahora la interfaz y forma de uso de Twitter no es algo precisamente sencillo. No cualquiera entra fácilmente en el mundo de los hashtags, los tweets y retweets, y las arrobas que van y vienen.
El nuevo diseño viene a resolver esta situación. De entrada, los grandes botones y las formas claras y sencillas hablan a las claras de un producto pensados para el público masivo.
En la parte superior izquierda Twitter ubicó ahora tres grandes botones, que remiten a las funciones más usadas: el botón Inicio (una casita) muestra la sucesión de tweets de aquellos a los que seguimos (la “línea de tiempo”); el botón Conecta (una arroba) agrupa todos aquellos mensajes en los que fuimos mencionados, y es muy útil para no perderse nada de una conversación en la que estemos participando; por último, el botón Descubre (con el símbolo #), presenta de una manera mucho más sencilla aquellas etiquetas (o hashtags) que uno quiera seguir.
El combo se complementa con un sector mucho más destacado donde escribir los mensajes, una forma más “amigable” de ver el contenido relacionado con cada uno de los tweets que se recibe (fotos, vídeos o links relacionados), así como una forma más dinámica de manejar el perfil propio, la carta de presentación de uno ante la comunidad.
Pero el nuevo diseño esconde un segundo objetivo. Resulta que a pesar de que Twitter suma usuarios de a millones, la empresa todavía no encuentra la manera de obtener ganancias. Ya probaron con distintas formas de “tweets promocionales”, artilugio que nunca prosperó, y que incluso despertó fuertes críticas de los usuarios.
Ahora, la nueva interfaz permite realizar “páginas publicitarias”, que no son otra cosa que perfiles de marcas que, de este modo, se ven mucho más atractivas. Y quedan con un estilo muy similar al que ya presentan Facebook y Google +. Así, para mostrarse las marcas no solo dependerán de un tweet metido sin permiso en el Timeline del usuario, sino que podrán hacerlo de una manera mucho más atractiva y dinámica.
Más fácil para los usuarios, más tentador para las marcas. Por ahí pasan los principales objetivos de un cambio que muy pocos tenían entre los planes.

Ricardo Braginski
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