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Llegan los televisores inteligentes
Se conectan a Internet y vienen con un sistema de aplicaciones. Cómo son

Los vídeos online y las redes sociales están produciendo una fuerte transformación en la forma en que miramos televisión. Con mayor o menor velocidad, los canales de televisión, los proveedores de cable y las productoras se van adaptando a estos cambios. Faltaban los televisores.
Pero los fabricantes de estos equipos no se quedan quietos, y ya están presentando una nueva generación de televisores, a los que llaman “inteligentes”. Su principal característica es que, además de captar la señal de los canales tradicionales de tevé, también “sintonizan” contenido exclusivo proveniente de Internet. Y se suman de este modo a la nueva era.
La principal diferencia con respecto a los televisores tradicionales es que se conectan a Internet. Lo hacen tanto a través del cable (mediante una conexión del tipo Ethernet) o en forma inalámbrica, mediante un enlace Wi-Fi. Vienen con pantallas del tipo LED (las más modernas) y los tamaños van de 32 a 65 pulgadas, es decir, que hay para todos los gustos.
Pero lo que muestran en la pantalla no es la Internet tal cual la vemos en nuestra computadora. Es decir, a través de un explorador (cualquiera sea) por el que se puede ir navegando libremente. No. Los “smart tv” vienen con un sistema de aplicaciones, al estilo de los celulares más modernos o las tabletas, que son los que abren las puertas al contenido de Internet.
¿Qué tipo de aplicaciones? Se puede encontrar desde YouTube (para seleccionar y ver vídeos de esa plataforma), hasta Skype (para hablar con otras personas conectadas a computadoras o teléfonos), redes sociales como Facebook y Twitter, sistemas de correo electrónico al estilo Gmail o los mapas de Google Maps.
Y no solo esas. Al mismo tiempo, van surgiendo aplicaciones de cada país o región. Por ejemplo, de canales de televisión o diarios locales, que preparan un contenido especial para disfrutarse desde el sillón del living.
El fenómeno viene con mucha fuerza. Según la consultora GigaOM Pro, hacia el año 2015 seis de cada diez televisores que se vendan en el mercado vendrán con conexión a Internet, mientras que el 70% incluirá alguna plataforma y tienda de softwares.
Si bien casi todas esas aplicaciones serán gratuitas, en la industria ya están pensando en un nuevo modelo de negocios basados en “app tvs” pagas. Se habla de aplicaciones que muestren contenido exclusivo, como puede ser un partido de fútbol, un concierto o películas de estreno.
Fabricantes de la talla de Sony, Samsung, Philips o LG ya han lanzado sus primeros modelos de televisores inteligentes. Cada uno de ellos incorpora su propio sistema operativo atado a un ecosistema de aplicaciones. En promedio, los smart tv suelen costar entre un 8% y un 10% más caros que televisores de similares características que no incluyen esta conexión a contenido de Internet.
El principal cambio que traerán los nuevos televisores es que ubicarán a estos fabricantes en el lugar de “programadores” de televisión, mostrando, una vez más, los enormes cambios que están surgiendo con la convergencia de tecnologías provocadas por la revolución digital.
Comprar un televisor hoy en día no significa más que comparar características técnicas. Pero en poco tiempo más, también implicará una decisión desde el contenido, dado que cada fabricante colocará allí su propio sistema de aplicaciones.
Si bien la pantalla de estos televisores salen a competirle, de algún modo, al monitor de la PC, el uso que se le dará será complementario. El televisor seguirá siendo un equipo eminentemente dedicado al entretenimiento, y el televidente seguirá respetando la lógica del “receptor pasivo”: aquel que está cómodamente sentado con el control remoto en la mano.
Lo que sí crecerá es el uso de la llamada “televisión social”. Teniendo Facebook, Twitter o el Messenger al alcance del control remoto, será muy difícil vencer la tentación de comentar con amigos y contactos lo que uno está viendo en la pantalla. Será el inicio de una nueva era de mayores cambios.





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