Coalición avanza en Libia sin mando integrado
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Coalición avanza en Libia sin mando integrado



La coalición internacional aliada avanzó ayer en su objetivo de proteger a la población libia sin que en el tercer día de su intervención haya todavía un mando integrado de las respectivas fuerzas armadas, según dijeron fuentes francesas.
El portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Philippe Pontiès, reconoció que, aunque “la coordinación es un asunto extremadamente complejo” y esa integración facilitaría los intercambios entre las distintas naciones participantes, hasta ahora funciona y se ha cumplido el objetivo de disminuir la presión contra los civiles.

En una rueda de prensa para a ofrecer un parte sobre el estado de las operaciones, el portavoz del Estado Mayor francés, Thierry Burkhard, apuntó que desde el principio la coordinación está en manos estadounidenses, que “optimiza” las capacidades de cada uno y distribuye la zona y el tiempo de actuación.
En el caso de que la OTAN llegara a intervenir, su papel sería de “apoyo”, precisó Pontiès, según el cual el trabajo de organizar a las fuerzas galas, estadounidenses y británicas es tan complejo que es “difícil dar consignas precisas y la apreciación de los propios pilotos juega un papel crucial” a la hora de actuar.
El también general de brigada consideró que “no son los ataques aéreos los que conducirán” a la declaración del alto el fuego por parte del régimen de Muamar el Gadafi, sino la presión ejercida sobre sus tropas, que haga que éstas lo acaben solicitando.
Los representantes franceses quisieron destacar que el éxito de la operación aliada “Odisea del Amanecer” no se mide en el número de efectivos destruidos, sino en el descenso de las amenazas contra la población civil, y en ese sentido subrayaron que se ha cumplido el objetivo.
Hasta el momento, en aplicación de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, los aviones franceses han protagonizado un total de 55 salidas y han acumulado 400 horas de vuelo, además de destruir el pasado sábado cuatro vehículos blindados “que presentaban una amenaza”.
Francia indicó además que las fuerzas galas se han centrado en la localidad nororiental de Bengasi, pero que la coalición actúa en el conjunto del territorio libio.
“El objetivo no ha cambiado entre el primer y el tercer día de las operaciones. La diferencia es que el primer día las fuerzas gubernamentales libias tenían capacidad para funcionar, lo que ha dejado de ser el caso”, apuntó Pontiès, sin aventurarse a predecir la fecha del final de las operaciones.
Los representes franceses añadieron que su portaaviones, el “Charles de Gaulle”, podría intervenir a partir de hoy en el operativo desplegado sobre el país magrebí, e indicaron que para ello ha reunido ya a su grupo aeronaval.
París ha subrayado desde el principio la importancia concedida a esta operación y ha destacado que la finalidad de la resolución que la ha autorizado, tal y como destacó ayer el portavoz de Defensa, Laurent Teisseire, no contempla “disparar contra Gadafi”, sino “proteger a los civiles directamente amenazados”.
El portavoz adjunto añadió en su parte vespertino que las operaciones efectuadas desde el sábado han disminuido la capacidad de defensa de las fuerzas gubernamentales libias, algunas de la cuales, como los medios fijos, “son fáciles de localizar”, mientras que otros como los misiles todavía no se han neutralizado.
Ante estimaciones por parte de la prensa de que la hora de vuelo de los cazas “Rafale” se calculan en 39 mil euros, los representantes franceses quisieron destacar que todavía no se ha calculado el coste material y financiero del despliegue, “porque la prioridad reside en la protección de los civiles”.
Tres días después del comienzo de la operación aliada, avanzaron que “pertenece a la comunidad internacional” decidir el estado de la situación para ver si se da por finalizada o se reorienta”, por lo que no se aventuraron a adelantar una posible fecha del término del despliegue.

Redacción Internacional
EFE


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