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Viernes, 16 de noviembre de 2018



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Ciudadanos inscriben un arma por hora

Redacción La República [email protected] | Martes 19 febrero, 2008



Durante 2007 se rompió récord en registro, con un 42% de aumento respecto a 2006
Ciudadanos inscriben un arma por hora

• Durante enero se solicitaron 693 nuevos permisos de portación
• Experto recomienda más rigurosidad en los permisos para las personas con antecedentes judiciales

Eduardo Baldares
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A pesar de la imagen de Costa Rica, como un “país sin ejército”, la crisis de inseguridad que afecta a los ciudadanos los ha llevado a armarse.
De las 1.805 armas de fuego matriculadas ante el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) en 1989, se pasó a 8.551 el año pasado, lo que significa más del cuádruple, un récord histórico. Con respecto a 2006, esta cifra representa un aumento del 42%.
Por si fuera poco, en enero del presente año fueron matriculadas 693, lo que proyecta más de 8.300 a fin de año, de mantenerse esta tendencia.
Esta cifra representa una dirección peligrosa de la sociedad costarricense, de 23,1 legalizaciones diarias, lo que en promedio significa una inscripción por hora.
“Se concluye que el costarricense siente la necesidad de armarse ante el riesgo de su patrimonio, de su vida y familia”, respondió Juan Luis Sánchez, jefe del Departamento de Armas y Explosivos del MSP.
Ante varias consultas enviadas por LA REPUBLICA, Sánchez confirmó que según las estadísticas más actualizadas, hasta 2006 se había triplicado la inscripción anual de armas con respecto a 1989, pero para el año pasado la cifra se cuadriplicó.

“Es preocupante la cantidad de armas de fuego que circulan en el país, porque el arma podría generar en la persona una actitud agresiva”, comentó Sánchez.
Además de las más de 100 mil armas legalmente matriculadas desde 1989, se le consultó a Sánchez si existen estimaciones sobre la circulación ilegal, pero respondió que no se cuenta con este cálculo.

“Ni de las armas sin inscribir, ni de las que carecen del permiso correspondiente de portación. Normalmente cuando una persona física inscribe el arma de fuego solicita el permiso para portarla”.
“El tráfico ilegal se da en la medida en que una persona física ingrese al país el arma sin el permiso de importación, o que se adquiera en el país una legalmente inscrita y no se realice el respect
ivo traspaso”, explicó Sánchez.
El jefe de Armas y Explosivos del MSP recomienda a las personas interesadas en obtener un permiso para portar armas “que tengan un conocimiento apropiado de las medidas de seguridad, destreza y mucho cuidado en el manejo del arma de fuego”.
Sánchez se confesó preocupado “por el aumento de la delincuencia, sobre todo la importación de patrones delictivos”.
El hecho de que en casi tres de cada diez hogares al menos una persona fue víctima del hampa solo en el periodo de octubre a enero pasados, según la última encuesta de CID-Gallup para LA REPUBLICA, puede explicar la razón por la cual muchos costarricenses estén optando por armarse.