Chrysler obliga a cambio de actitud de proveedores
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Chrysler obliga a cambio de actitud de proveedores


Michigan. Los proveedores de autopartes están acogiendo con beneplácito préstamos gubernamentales que otrora evitaban por considerarlos demasiado caros, diciendo que necesitan el dinero para seguir en el negocio si General Motors Corp y Chrysler LLC dejan de pagarles por quiebra.
El programa de $5 mil millones de Estados Unidos garantiza que los proveedores de GM y Chrysler cobrarán, por una comisión de 2% a 3%, un monto que el grupo comercial de la industria consideró como demasiado alto.
Ese punto de vista cambió esta semana, después que el grupo de trabajo del sector automovilístico del presidente Barack Obama dijo que la quiebra podría ser la mejor opción para que GM y Chrysler se reorganicen.

“Cuando salió creía que era demasiado caro, pero el anuncio de esta semana nos ha hecho querer participar”, dijo Tom Kowieski, director financiero de la empresa cerrada ADAC Automotive Inc., fabricante con sede en Grand Rapids, estado de Michigan, de tiradores de puertas de autos y señales de giro que depende de Chrysler para alrededor de 19% de su ingreso y de GM para 16%.
La quiebra, incluso la versión “rápida y limpia” que las automovilísticas debaten, podría retrasar los pagos y causar que los préstamos bancarios de ADAC caigan en mora técnica, dijo.
Los cierres de proveedores en caso de quiebra de GM o Chrysler podrían devastar la industria automovilística, han advertido el Gobierno y las automovilísticas.
Alrededor de la mitad de los 4 mil proveedores automovilísticos estadounidenses, entre ellos algunos que hacen negocios con Ford, pueden estar en riesgo de quiebra este año, dijo A.T. Kearney Ltd., una compañía de investigación con sede en Londres, en un informe el mes pasado.
Los proveedores habitualmente cobran 45 a 60 días después de enviar componentes a una automovilística. La quiebra puede retrasar o reducir las facturas de los proveedores mientras compiten con otros acreedores.
El Gobierno le dio a GM hasta el final de mayo para reorganizarse y a Chrysler, con sede en Auburn Hills, estado de Michigan, hasta fines de abril.
“Si aceptan la oferta del Gobierno de pagar las facturas de las automovilísticas “nos permitiría pasar los próximos 30 a 60 días en caso de que una o ambas llamen a concurso de acreedores según el capítulo 11” de la ley de quiebras de Estados Unidos, dijo Kowieski.
Otros proveedores de autopartes también están interesados en préstamos gubernamentales, aun cuando recelan de las condiciones, dijo Laura Marcero, socia en la firma consultora Gran Thornton LLP de Southfield, estado de Michigan, que trabaja con fabricantes de componentes automovilísticos.
“Este es el problema de no tener dinero en el sistema. Tiene que establecerse algo si GM declara la quiebra”, agregó Marcero.
El programa de ayuda del Departamento del Tesoro aún no es definitivo y puede no estar listo antes de que GM y Chrysler declaren la quiebra, dijo Marcero.
Los préstamos del Gobierno son demasiado caros y su organización sería partidaria de cambiar las condiciones, dijo Neil De Koker, presidente de la Asociación de Proveedores de Equipos Originales, el grupo comercial de los fabricantes de autopartes en una entrevista el 26 de marzo.

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