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Chocolate verde tomó París
El Salón del Chocolate que finaliza hoy en la capital francesa se enfocó en la cara más ecológica de los dulces productos de cacao


El consumo de chocolate biológico y sostenible protagonizó el apetitoso Salón del Chocolate, que celebra hasta hoy en París su decimoquinta edición en pleno compromiso con el medio ambiente.
El Salón se sumó a la conmemoración del Año de la Biodiversidad de Naciones Unidas, con una edición que los organizadores han calificado de “green”.
“El Salón del Chocolate lanzó la tendencia ‘Etico y Choc’ y da ‘carta verde’ al buen chocolate, bio y sostenible, con motivo de un salón aún más deseable, bajo el signo del comercio justo”, señalaron sus organizadores.
En la selecta fiesta de presentación del evento, se pudo ver esta tendencia ecológica ya en el tradicional y espectacular desfile de modelos.
La pasarela “Tendencias Chocolate”, con vestidos de chocolate biológico, respondió a una “moda sostenible”, la totalidad de las prendas fueron fabricadas con materias biológicas, naturales y productos reciclados.
El desfile dejó asombrado al público por las increíbles acrobacias que se ejecutaron y por los trozos de vestido de chocolate que iban cayendo de las hermosas modelos, muchas de ellas caras conocidas de la televisión francesa.
El único representante masculino fue el ex jugador de fútbol Franck Lebeouf, campeón del mundo y de Europa con la selección francesa, que se desenvolvió con soltura en la pasarela.
Fue la habitual antesala de un Salón que se ha convertido ya en uno de los clásicos de la capital francesa, con 400 participantes y expositores.
El mercado de comercio justo representó el pasado año en Francia un volumen de €123 millones (unos $170 millones). De ellos el 14,3% correspondía a la categoría de “tabletas de chocolate”, consumidas por 2 millones de hogares galos.
En respuesta a estas cifras, el Salón de la rinde honor al chocolate “ético y responsable” y “desea contribuir al desarrollo de un cacao y de un chocolate de gran calidad, a la vez para el medio ambiente y para el consumidor”.
Una de las iniciativas en este sentido fue la posibilidad de hacer un “ecogesto” en el que cada uno de los asistentes puede convertirse en padrino de un árbol en una plantación de cacao de la selva amazónica de Perú, hasta un total de 3 mil.
Otro de los incentivos de un Salón en el que las degustaciones de chocolate, cafés, té y otros derivados del cacao transportan al catador a todo tipo de sabores y ambientes.
Uno de los puntos fuertes de la cita son las demostraciones en directo de reputados chefs y la “Cocosphère”, un espacio de conferencias en los que se tratan asuntos como el desarrollo sostenible —en la línea ecológica de todo el evento—, la gastronomía chocolatera y la salud y el bienestar.

París / EF
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