Alberto Cañas

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Sábado 13 Noviembre, 2010


CHISPORROTEOS


Problemillas de salud, dichosamente, digo yo, no serios, me han tenido ausente de esta página unos días. Pero aquí voy, no sé si acongojado o indignado por la última, estúpida jugarreta del gobierno nicaragüense a orillas del San Juan.
Se ha citado en estos días la célebre expresión de don Ricardo Jiménez de que en Costa Rica tenemos cada año tres estaciones: el verano, la estación lluviosa y la de los problemas con Nicaragua. Somos los chivos expiatorios de nuestros amigables gobiernos septentrionales, y cada vez que un presidente de Nicaragua comienza a perder el apoyo de su pueblo, corre a armarle un problema a Costa Rica aunque sea acusarla de pretender ser la inventora del pinolillo. Ahora es éste, basado en un mapa apócrifo.
Salen diciendo que lo que hay que hacer es amojonar la frontera. La verdad es que en ningún lugar del mundo se amojonan las fronteras cuando son naturales. Se amojonan las fronteras artificiales, y por eso entre Costa Rica y Nicaragua lo que hay que amojonar es la parte occidental, es decir, desde el océano Pacífico hasta el sitio donde la ribera sur del San Juan pertenece a Costa Rica. Lo demás no hace falta. Y si el gobierno de Nicaragua lo entendiera, no le habría permitido a Edén Pastora instalarse en la ribera derecha del San Juan (o darle instrucciones de que lo hiciera, no se sabe.)
Ha hecho bien el gobierno costarricense al recurrir a la OEA. Para mi modesto juicio, debió invocar lo que en 1949 y 1955 llamábamos el tratado de Río (que ahora tiene un apodo en sigla, creo, sin estar seguro, que lo llaman TIAR), porque tropas nicaragüenses (aunque sea comandadas por Edén Pastora) han ocupado territorio costarricense
No creo que podamos recurrir a las Naciones Unidas. Anda por ahí (o andaba cuando yo era diplomático) alguna cláusula según la cual los países americanos no recurrirán a la ONU por conflictos entre ellos, mientras éstos estén en la OEA.
Por lo pronto, valdría la pena saber cómo reaccionaría Daniel Ortega si enviáramos un contingente de policías a izar nuestra bandera en el sitio que Pastora usurpó.
En todo caso, estoy seguro de que Costa Rica entera está respaldando a su gobierno, y me parece muy sensata la idea de Julio Suñol de que doña Laura forme un gobierno de concentración nacional. Pero lo haga o no, tiene el apoyo total del país.

Alberto F. Cañas
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