Alberto Cañas

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Miércoles 29 Agosto, 2007

CHISPORROTEOS

Alberto F. Cañas
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Como la caridad debe entrar por casa, la cacería de gazapos comenzará hoy en este mismo periódico, donde el lunes, en la página 6 se calificó a don Abel Pacheco de “ex-gobernante durante el período 2002-2006”. Grave ignorancia histórica, pues el Dr. Pacheco, durante el período 2002-2006 fue gobernante, y sólo comenzó a ser ex-gobernante el 8 de mayo del año pasado.


En La Nación del domingo, en una información sobre los niños y adolescentes que se prostituyen como travestis, se habla de “pedófilos, entre ellos hombres casados que los abusan”. Esto es un disparate. El verbo abusar no es transitivo, y de acuerdo con el régimen no se “abusa a”, sino que “se abusa de”. Por lo tanto, se debió decir que los pedófilos abusan de ellos, y no que los abusan.


El mismo domingo y en el mismo periódico, en una entrevista con el diputado Merino, el entrevistador preguntó: “¿Hay alguna posibilidad de acuerdo entre Merino y el gobierno sobre los escenarios del Sí y del No…..?” Lo único que procede, después de tanta insistencia en escribir mal, es volver a copiar la definición que el Diccionario de la Academia contiene de escenario, a ver si alguna vez le hacen caso: “Parte del teatro construida y dispuesta convenientemente para que en ella se puedan colocar las decoraciones y representar las obras dramáticas o cualquier otro espectáculo teatral. 2. En el cine, lugar donde se desarrolla cada escena de la película. 3. Lugar en que ocurre o se desarrolla un suceso. 4. Conjunto de circunstancias que rodean a una persona o suceso. (El resto se refiere a sentidos figurados.) Pero ¿qué vamos a hacer si algunos aquí insisten en traducir letra por letra la palabra inglesa scenario, que quiere decir guion cinematográfico aunque ya el cine no la use?


El último gazapote hoy no es gramatical sino de fondo. En la sección “Viva” de La Nación del domingo, se descolgaron con un subtítulo sobre el trigésimo aniversario de la muerte de Elvis Presley diciendo que es “la estrella musical más famosa de todos los tiempos”. Bueno, en nuestro mundo hispánico (que todavía existe aunque algunos no lo sepan), Elvis Presley no le llega ni al tobillo a Carlos Gardel, que a 72 años de su muerte sigue siendo el ídolo. Los ingleses no van a admitir que Presley sea una estrella más grande que Los Beatles. Los franceses tampoco pensarán que sea más famoso que Maurice Chevalier o Edith Piaf. Y en Italia no pensarán que (copio) “la estrella musical de todos los tiempos” no sea Enrico Caruso o Maria Callas. Cada cultura con su propio género.


De suerte que tal vez los de Viva quisieron decir que Presley es el más famoso en los Estados Unidos. Pero, con perdón de Viva, cualquiera que esté familiarizado con el mundo musical de ese país, y no sólo con las ventas de discos, se quedará asombrado y boquiabierto de que le digan que los norteamericanos admiran más a Elvis Presley que a Judy Garland, Louis Armstrong o Frank Sinatra. La adoración a Presley está circunscrita prácticamente a los adolescentes de 1957 y 1958. El resto de los norteamericanos y del mundo sigue teniendo otros ídolos.