Alberto Cañas

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Sábado 21 Junio, 2008

CHISPORROTEOS

Alberto F. Cañas


Ya dijo la primera maquiladora que prefiere estar en Guatemala, presumo que porque allí las cargas sociales son menores. De manera que, estimados neoliberales costarricenses, a propugnar la disminución de nuestras cargas sociales para que Costa Rica sea competitiva, que es más importante que ser solidaria y justa.

Esto me confirma en lo que hace días vengo rumiando: que el problema y el defecto del TLC, no reside en que sea con los Estados Unidos, sino en que nos mete en un saco con el resto de Centroamérica, donde no podemos ser competitivos en materia de salarios y de cargas sociales, y mientras nos quede algo de la república solidaria que soñaron Alfredo González Flores, Ricardo Jiménez, José Figueres, Francisco Orlich y Daniel Oduber.

Doy gracias a Dios de no haber figurado entre los negociadores del tratado, pero creo que, de haber estado allí, tal vez se me habría ocurrido aventurar lo que pienso ahora: que lo que nos convenía era entrar en un TLC Estados Unidos-Costa Rica-Panamá y no en el que nos metieron. Porque Panamá tiene alguna semejanza político-social con nosotros que los del norte no tienen. Recordemos que ya en 1860 los Estados Unidos le prometían ayuda a Juan Rafael Mora si aceptaba unificar a Centroamérica y Mora no aceptó tal cosa… y es que ya para entonces los ticos sabíamos la tusa con que nos rascábamos. Es muy difícil competir con desiguales, y en esta materia, Costa Rica, como más desarrollada, entra perdiendo.

Esto, a pesar de que la famosa agenda adicional (propuesta por Costa Rica y no por los otros socios) se sigue enredando en la Asamblea Legislativa, dada la manifiesta incompetencia de los diputados de grade-ría de sol que escogió el partido de gobierno, y que difícilmente dan una.

Yo no sé hasta donde el no cumplimiento parcial de una promesa que hicimos sin que nos la pidieran, puede perjudicar la ejecución de un tratado, pero en este país de mis pecados cualquier cosa puede suceder. Es conmovedor ver a Tony Pacheco, capaz, enérgico y honorable, dando coces contra el aguijón y sin poder sacar adelante su agenda, no precisamente por culpa de la oposición.

A pesar de todo, y de lo que dije en el párrafo trasanterior, sigo creyendo que, digan lo que digan los que bufan contra todo lo que se le atraviese al arismo, la Asamblea actual como un todo es de lo mejorcito que hemos tenido, con mucho diputado destacado, patriota, inteligente y empeñoso. Pero es dificilísimo, con una mayoría obcecada y monotemática, sacar adelante un programa, así lo hayan preparado mil personas que se hicieron humo… o eran humo.

En todo caso, los escándalos siguen. El del IDA es mayúsculo, y pónganle atención todos a lo que sucede en Sardinal, que cuidado si allí no se está decidiendo el futuro de la Patria.

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