Chinchilla contra el reloj
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A Presidenta se le acorta el tiempo para dejar obra concluida durante su gestión
Chinchilla contra el reloj

Durante 2012 se palparían proyectos encaminados, prevé Poder Ejecutivo

A la presidenta Laura Chinchilla se le acaba el tiempo y conforme el reloj consume minutos y horas, también se esfuman las posibilidades para mostrar los frutos de su gestión.
Tomando en cuenta que cuanto más se acerca el proceso electoral de 2014, más empinado se le hace el camino.

A 20 meses de mandato, son pocos los proyectos que la gobernante ha podido poner en marcha, ya que muchos de ellos aún se encuentran en el papel, están enmarañados en procesos licitatorios o bien, frenados en el seno del Congreso.
Aunada a las amarras burocráticas, en gran medida, la discusión del nuevo paquete de impuestos ha consumido tanto la agenda legislativa como la del Poder Ejecutivo.
La situación fiscal que aqueja al país es el tema prioritario y obligado de Chinchilla en la mayoría de sus reuniones con ministros, sindicatos, empresarios y diputados; hasta es el eje central de casi todos sus discursos públicos.
Pese al sombrío panorama que se avecina, la actual administración es optimista y prevé que a lo largo del año se palpen los proyectos que la presidenta Chinchilla ha puesto en marcha.
“No hay por qué detenerse en el tiempo, hay avances importantes en materia de obra pública, en seguridad, vivienda, cuyos frutos van creo que a verse con más evidencia a partir de 2012; con respecto a los proyectos de ley, algunos han avanzado, como la ley de tránsito, la de licores, la antitabaco y el fideicomiso para educación, todos ellos los hemos ido madurando, esos frutos los veremos este año”, manifestó Carlos Ricardo Benavides, ministro de la Presidencia.
Por el momento, las iniciativas congeladas principalmente son en tres sectores: seguridad, infraestructura y salud.
Sobre el primer ámbito, no fue hasta casi dos años después y tras tres consultas a la Sala Constitucional que los diputados aprobaron para su entrada en vigor, el proyecto que cobra un impuesto a las sociedades anónimas para girar más fondos a la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. El pago de este tributo no arrancaría hasta abril próximo.
Un camino empinado en el Plenario también enfrentó el empréstito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $130 millones para invertir en cárceles y comisarías, porque no fue hasta la semana pasada que se aprobó, pese a meses de estar en la corriente legislativa.
Mientras, todavía no recibe luz verde la iniciativa que busca disminuir el hacinamiento penitenciario, sacando a las calles a los reos menos peligrosos con brazaletes que monitoreen su ubicación las 24 horas del día.
En cuanto a infraestructura vial, la ampliación a cuatro carriles del tramo Cañas-Liberia, de la Carretera Interamericana Norte, la nueva vía a San Carlos, así como el nuevo camino entre Bajos de Chilamate y Vuelta de Kooper, que enlaza a la zona norte con la Región Atlántica, aún se encuentran en proceso de licitación o su construcción arrancará a mediados de año.
También está ociosa la mayoría de los $800 millones de otro préstamo con el BID que el país suscribió, pero para modernizar la red vial nacional. La Asamblea Legislativa solo ha autorizado la ejecución del 37% de los recursos.
Otro proyecto atado a las amarras de los procesos de adjudicación pública, es el plan que busca reparar unos 100 puentes que se encuentran en malas condiciones. Las constantes apelaciones de las empresas que perdieron la licitación, atrasan su modernización.
Asimismo, la actual administración ha sido incapaz de reparar la platina del puente sobre el río Virilla, pese a múltiples reparaciones y millones de colones invertidos.
En materia de salud, aún se desconoce si las medidas que ejecuta la actual administración para paliar la crisis financiera de la Caja de Seguro Social son efectivas y lograrán revertir el déficit que vive la institución.
De igual forma, el hecho de que el Plan Fiscal haya acaparado la agenda nacional ha ocasionado la parálisis de iniciativas como la ley de tránsito.
Si bien a la Presidenta aún le restan 28 meses de gestión, más de la mitad de su cuatrienio, a medida que se acerca el epílogo de su mandato, más se dificultan la aprobación y puesta en marcha de sus proyectos, debido a los fuegos electorales de cara a las elecciones de 2014.
Tomando en cuenta que los actores políticos están más concentrados en los próximos comicios y en las designaciones de los candidatos de sus agrupaciones, que en impulsar los proyectos de Chinchilla.
“En Costa Rica la tendencia es que los gobiernos impulsen proyectos en sus dos primeros años y que en el tercero y cuarto se ejecuten; si no se logra nada en esos dos años, es muy difícil, pues el proyecto electoral se roba la atención y los diputados buscan mostrar a los electores una cara diferente al gobierno en turno”, expresó Claudio Alpízar, analista político.

Natasha Cambronero
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