China e India en caminos distintos para el desarrollo
Las dos estrategias tanto Hecho en China como Fabricar en India, son impulsadas para transformar el sector fabril de ambos gigantes asiáticos. Bloomberg/La República
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China e India en caminos distintos para el desarrollo

 Puede llegar a parecer otro ejemplo de rivalidad entre los dos países más poblados del mundo.
El Partido Comunista anunció recientemente Hecho en China, un programa de defensa de la industria nacional destinado a transformar su sector fabril, meses después de que el primer ministro Narendra Modi presentó su plan de promoción Fabricar en India, también destinado a la industria.
En un análisis más atento, las señales apuntan a un cambio más amplio que podría acercar económicamente a los dos gigantes asiáticos en los años venideros.
Hecho en China 2015 es una campaña de diez años para que el país abandone el trabajo de mano de obra intensiva ingresando en sectores más sofisticados, desde la robótica hasta la industria aeroespacial.
El objetivo de Modi es incorporar la industria básica a una economía que necesita empleos con remuneraciones más decentes.
En suma, China ha puesto la mira en rivalizar con Alemania o Japón, en tanto India se conforma alegremente por el lugar donde está China actualmente.
“Los sectores de los que China se despoje a lo largo de los años puede captarlos India”, dijo Frederic Neumann, codirector de investigación económica asiática en HSBC Holdings Plc en Hong Kong.
“Los tipos avanzados verán que finalmente deben competir cabeza a cabeza con China y creo que será un dolor de cabeza grandísimo para estos países industrializados”.
Además de la escala propiamente dicha, China se encuentra años, cuando no décadas, adelantado respecto de su vecino.
Según datos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, el producto interno bruto per cápita de China es casi cinco veces mayor que el de India en $7.600 y su sector fabril es diez veces más grande en unos $3 billones.
No obstante, China está perdiendo millones de trabajadores, una experiencia similar a la que vivió Japón a fines de los años 1990.
Entre sus ambiciones, China quiere incursionar en áreas como la automatización de las fábricas y desarrollar controles computarizados de los que se necesitan para fabricar productos de alta precisión como los iPhones y autos.
El gobierno también espera jaquear la dominación de Airbus Group NV y Boeing Inc. en el mercado de los aviones de retropropulsión con nuevos modelos.
En la lista figuran: dispositivos médicos avanzados, vehículos de bajo consumo de energía.

Bloomberg



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