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Tratado bajaría precios para consumidores
China: chunches y choques
Productores nacionales afectados necesitarían apoyo apropiado

Los exportadores de Costa Rica tendrían dificultades para vender sus productos a China, aun con la ayuda de un tratado de libre comercio, que actualmente espera la aprobación de la Asamblea.
Por otro lado, un acuerdo tal agilizaría el acceso al mercado nacional para varios productos chinos, de modo que los consumidores costarricenses saldrían beneficiados.
Algunos productores nacionales tendrían que hacerse más eficientes, para aguantar el incremento en las importaciones chinas.
Sin embargo, el impacto en ellos no sería significativo.
En lo que a las exportaciones se refiere, el tratado de libre comercio no ayudaría significativamente a los productores costarricenses a venderle a China.
Varias empresas nacionales expondrán sus productos a potenciales compradores chinos, incluido salsas, jugos y plantas ornamentales, en una feria que se celebrará como parte de la inauguración del Estadio Nacional.
Sin embargo, la mayoría de los productores nacionales son pequeños, para ellos sería alto el costo de incursionar en un mercado lejano, altamente competitivo, y de una cultura de consumo muy distinta.
El sector más grande de exportación costarricense es conformado por los productos agrícolas.
No obstante, los bienes perecederos con dificultad sobreviven el largo viaje a China, que de todas formas cuenta con fuentes más cercanas de este tipo de producto, como Australia, Filipinas o Indonesia.
Así mismo, un tratado de libre comercio tendría el efecto de reducir el precio de varios productos chinos, que actualmente pagan un arancel relativamente alto, al ser importados en el país.
En muchos casos, se trata de bienes, que no compiten con ninguna producción local, de modo que el mercado simplemente recibe un beneficio.
Los productos chinos de este tipo incluyen electrodomésticos y otros gadgets, así como ropa y juguetes.
Más complicado es el caso de las importaciones, en sectores en los cuales hay empresas nacionales, fabricando el mismo tipo de producto, sobre todo en el sector de la comida procesada, las cuales tendrían que hacerse más eficientes.
En este caso, sería importante eliminar algunos obstáculos, que impiden a los productores locales enfrentar la competencia china.
Quedan pendientes varias reformas en el tema de registros de productos ante el Ministerio de Salud, así como la eliminación de excesos en materia de regencias profesionales obligatorias, que exige legítimamente la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria.
Al mismo tiempo, la Cámara asegura que algunos productores nacionales quedarían perjudicados, al seguir pagando impuestos altos, en la importación de varios insumos, mientras los productos chinos terminados entrarían al país libres de aranceles.
Sin embargo, este problema es difícil de detectar.
Los productores de galletas, así como de la pasta, importan el trigo como insumo; no obstante, ese grano no paga ningún arancel al importarse a Costa Rica.
Los productores locales de salsas, y de verduras o frutas en lata o jarra, así como de embutidos, y de atún enlatado, principalmente utilizan los insumos locales.
Por su parte, los productores de tortillas ocupan la harina de maíz, la cual paga un arancel del 10%, para ingresar al país.
No obstante, China no es un exportador de tortillas, ni es probable que las produzca, dado que no forman parte de la dieta de ese país.
Tampoco es probable que China eventualmente produzca tortillas.
El mercado costarricense es demasiado pequeño para justificar la producción de este tipo de comida en China, y no parece probable que otro país productor importante de tortillas, como México o Guatemala, permita la importación de este alimento básico.
Mientras tanto, es difícil que un tratado de libre comercio, cambiara las condiciones del comercio bilateral de manera radical.
El arancel más alto que enfrentan las importaciones en estos sectores actualmente es del 14% (exceptuando el atún, que es de un punto porcentual más alto), mientras que en otros casos es tan solo de un 5%.
De todas formas es casi inexistente la producción china de galletas, embutidos y otros productos consumidos en Costa Rica.
En este caso, no es enorme la ventaja que obtendrían las importaciones chinas a raíz de un acuerdo de libre comercio.
Otro factor que ayudaría a los productores nacionales, tiene que ver con el hecho de que cualquier producto chino, importado en Costa Rica, sería desconocido, y requeriría tiempo para dar a conocer su marca.
Además, podría haber resistencia de parte de los consumidores costarricenses para aceptar los comestibles chinos, por varios problemas de salud sucedidos en el pasado en China propiamente, así como en otros países.
Fred Blaser
Co presidente
República Media Group
Colaboró Cristina Wulf


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