China endurece requisitos para el cambio de divisas
Para evitar una fuga de capitales, China comenzó el nuevo año con requisitos adicionales para los ciudadanos que cambian yuanes por divisas extranjeras. Bloomberg/La República
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Ante el riesgo de una fuga de capitales, China comenzó el nuevo año con requisitos adicionales para los ciudadanos que cambian yuanes por divisas.

La Administración Estatal de Cambio de Divisas, organismo regulador de la moneda, declaró que pretendía cerrar los agujeros legales utilizados para el blanqueo de dinero y la canalización ilegal de capitales en propiedades en el extranjero.
Aunque el organismo no cambió los cupos de $50 mil por persona y año en cuotas extranjeras, los ciudadanos se enfrentan a obligaciones de información desde el 1° de enero.


Los límites anuales para las conversiones de moneda de particulares se ponen a cero a comienzos de cada año, lo que potencialmente agrava las presiones de salida de capital que se intensificaron en 2016, año en el que el yuan padeció su caída anual más pronunciada en más de dos décadas.
Se estima que en torno a $762 mil millones salieron del país en los primeros 11 meses del año pasado, según una medida de Bloomberg Intelligence, haciendo subir los mercados inmobiliarios desde Vancouver hasta Sídney.
Parte del capital también cruzó la frontera hacia productos de seguros en Hong Kong.
Los clientes se comprometen a que el dinero no se empleará en compras en el extranjero de propiedades, seguros, seguros de vida o seguros de inversión.
Aunque esta normativa no es nueva, los particulares no necesitaban firmar antes dicho compromiso.
Los clientes deben detallar el uso que planean hacer de sus fondos, como viajes de negocios, estudios en el extranjero, visitas familiares, tratamientos médicos, comercio de mercancías o compras de pólizas de seguros que no sean de inversión, incluyendo el momento del año y el mes.
Los infractores de la normativa de cambio de divisas se añadirán a la lista de vigilancia del organismo regulador, se les denegará el cupo de cambio de divisas durante tres años y serán objeto de investigaciones contra blanqueo de capitales.
Los clientes deben confirmar su cumplimiento de las restricciones acerca de blanqueo de capitales, evasión de impuestos y acuerdos bancarios subrepticios.
Los clientes deberán confirmar que no están alquilando o prestando sus cupos de o a otros particulares.
Las medidas podrían limitar el entusiasmo por la compra de dólares y aliviar la presión de las huidas de capitales, según Zhao Yang, economista jefe de China en Nomura Holdings Inc. en Hong Kong.
El yuan cayó un 0,1%, a 6,9554 por dólar el martes, aproximándose a su punto más bajo en ocho años y medio.
La Administración Estatal de Cambio de Divisas también advirtió de los riesgos potenciales de invertir en activos extranjeros, agregando que los tipos de interés de los depósitos en yuanes son “significativamente” más altos que sus equivalentes extranjeros.
La última gran muralla china contra las salidas de capitales probablemente sea tan eficaz para frenar las compras de propiedades en el exterior como el muro de piedra para detener a los invasores.
El regulador cambiario del país exige a los ciudadanos que quieren llevar dinero al extranjero que brinden información adicional en unos formularios bancarios que entraron en vigencia el 1° de enero e incluyen el compromiso de que los fondos no se utilizarán para comprar propiedades.
En los últimos meses, Pekín ha hecho varios intentos de controlar el apetito insaciable del país por los ladrillos en el exterior.
En noviembre, el Gobierno impuso una prohibición a las compras de propiedades extranjeras de $1.000 millones o más por parte de empresas estatales. A partir de ahora, hasta los $50 mil que cada persona tiene permitido cambiar cada año calendario solo podrán usarse para propósitos que no sean la inversión, como los viajes y los servicios médicos.
Alrededor del 70% de las operaciones inmobiliarias chinas para la adquisición de propiedades en el extranjero realizadas entre 2013 y la primera mitad de 2016 estaban valuadas en menos de $1.000 millones, según CBRE Research, de modo que las restricciones de noviembre no fueron un gran impedimento. Pero tampoco marcará una diferencia quitar de la ecuación el cupo anual de $50 mil.
El monto es demasiado pequeño para financiar hasta la más modesta de las adquisiciones en puntos calientes mundiales para la compra de propiedades como Londres, Vancouver, Sídney y Hong Kong, que son los lugares favoritos de los compradores chinos.
Si los compradores de China continental han podido llevar al exterior las sumas necesarias para hacer compras en esas ciudades, es difícil ver cómo incidirán las restricciones en un canal relativamente trivial.
Los conductos no oficiales para sacar dinero de China abundan. La continua demanda de pólizas de seguro denominadas en dólares en Hong Kong —incluso después que se declaró ilegal el uso de las tarjetas de débito y crédito de China UnionPay Co. para tales compras— es prueba suficiente de ello.
A una táctica popular se la conoce como “smurfing” —dividir la suma en montos chicos que eluden los controles oficiales, los cuales en conjunto forman un todo más grande.
Quienes necesitan sacar grandes sumas de China pueden convocar a amigos y parientes para que los ayuden a llevar la carga de esta manera.
Las empresas offshore de comercialización, bajo el amparo de las facturas de exportación e importación, tienen más libertad para retirar e ingresar el dinero al país, lo que constituye otra ruta que se puede utilizar para financiar la compra de propiedades en el extranjero. China reconoció que las facturas falsas son un problema. Sin embargo, se corre el riesgo de que medidas de control más estrictas perturben el comercio en un momento de crecimiento débil.


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