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Florencio Avalos, salió a la superficie a las 9:11 hora nacional, luego de 69 días enterrado
Chile estalla en júbilo 
Rescate de los trabajadores tardará al menos 48 horas

Familia, amigos, rescatistas, presidentes y más de 1.700 periodistas de países tan diversos como Corea del Norte, Rusia y Finlandia, recibieron con júbilo a Florencio Avalos, el primero de los 33 mineros rescatados tras pasar más de dos meses 700 metros bajo tierra.
Vestidos de verde y con su nombre en el pecho, Avalos, de 31 años, subió a las 9.11 de la noche hora Costa Rica tras 16 minutos en la cápsula Fénix II.
Fue recibido en buenas condiciones por su emocionada esposa Mónica y entre lágrimas de felicidad de su hijo Byron.
Avalos es tímido, y no dio declaraciones a la prensa. Saludo al presidente Sebastián Piñera y a los ministros y se dirigió a su exámen médico de inmediato.
Fue esa misma timidez la que lo hizo hacer de camarógrafo del grupo en la mina, pues según cuentan sus compañeros prefería no salir tanto en los vídeos.
La elección de Avalos tiene, además, un carácter simbólico, ya que fue el primer “rostro” de la tragedia que recorrió el mundo, cuando el pasado 22 de agosto una cámara de vídeo llegó al interior de la mina y él se colocó delante del diminuto aparato.
Posterior a Avalos saldrían Mario Sepúlveda, de 39 años y Juan Illanes, de 52 años. La pericia, capacidad de solucionar cualquier inconveniente que se les presente durante la subida y de describir los detalles del ascenso con el fin de guiar al resto de sus compañeros fueron las cualidades que los llevó a ser los primeros en ver la superficie.
Sepúlveda tiene dos años trabajando en la mina San José y un pasado como dirigente sindical. Fue él quien mostró de primero mediante los videos cómo se vive ahí abajo.
Su esposa Elvira Valdivia y sus dos hijos le esperan fuera.
Valdivia no se sorprendió de que su marido asumiendo el rol principal en la grabación ya que esa siempre fue su característica
“Donde va, habla mucho. Donde va, no pasa desapercibido. Él es así”, aseguró.
De Juan Illanes, se sabe que es un veterano del conflicto fronterizo que estuvo a punto de generar una guerra entre Chile y Argentina de 1978.
Una vez que Illanes salga se harán los preparativos para el rescate de Carlos Mamani, boliviano de 23 años. Se le concedió el privilegio de estar en el grupo inicial gracias a la intervención del presidente Evo Morales.
El mandatario, que tiene previsto llegar hoy a Copiapó, donde está la mina San José, manifestó sus intenciones de volver a Bolivia con su compatriota si hay autorización médica.
Mamani había comenzado a trabajar en la mina tan sólo cinco días antes de que ocurriera el accidente que los dejó bajo tierra.
El deseo de una mejor vida lo llevó hace tres años a Chile. Allí conoció a su esposa, Verónica Quispe, quien se instaló junto a su hija en el Campamento Esperanza desde que se produjo el derrumbe.
Los enfermos serán los siguientes en salir y por último los más fuertes.
En ese grupo se encuentra Mario Gómez, que con 63 años es el más viejo de los mineros. Trabaja en las minas desde que tiene 12 años.
Fue él quien escribió el ya famoso mensaje de sobrevivencia: “Estamos bien en el refugio los 33”.
Gómez aspiraba retirarse en noviembre. En espera de que su salida hay unos 30 familiares aguardando en el campamento.
“Le pone (escribió) a mi hermana que ahora va a salir un hombre cambiado y que la va a querer mucho más que cuando estaba acá afuera”, dijo su cuñada Bélgica Ramírez.
Los mineros que también subirán en el grupo de los débiles o enfermos son José Ojeda, 46 años, quien sufre de diabetes, Jorge Galleguillos veterano minero que sufre de hipertensión, y Samuel Avalos, quien tenía apenas cinco meses trabajando en la mina. Samuel había dejado su trabajo de vendedor ambulante para enrolarse en la empresa minera San Esteban. Buscaba un mejor salario.
Los últimos en salir serán los más fuertes, serán Ariel Ticona, de 29 años y que se convirtió en padre mientras estaba en la mina, y Pedro Cortés. Ambos se encargaron de las comunicaciones del grupo con la superficie.
La condición de líder de Luis Urzúa Iribarren, un topógrafo de 54 años, le valió ser escogido como el último de los 33 que abandonará la mina.
Con esta decisión pasará a ser en la historia el ser humano que más tiempo habrá permanecido en esas condiciones.
Un récord para el libro de Guiness en el que seguramente nunca pensó, sino sólo en el bienestar de sus compañeros.
El rescate tardará cerca de 48 horas en completarse a partir de la noche del martes.
Los obreros serán sacados por un conducto de 622 metros de extensión en un recorrido que durará unos quince minutos.


Silvia Pardo
[email protected] y EFE
Colaboró con LA REPUBLICA desde Copiapó Kerry Sanders enviado especial de NBC
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