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Mexico podría abrir a la inversión privada una industria estratégica
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Nueva oportunidad de inversión en energía para Latinoamérica

Cerca apertura petrolera mexicana

Inversión privada solucionará problemas que enfrenta Pemex

El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, llevaría a los miembros de su partido y de la oposición a aprobar leyes que abran la industria petrolera a la inversión privada.
Esto se plantearía como una posible solución a los problemas que tiene el monopolio estatal Pemex actualmente y daría a los inversionistas mayores oportunidades de invertir en petroleo en la región, una materia prima que históricamente ha sido muy controlada por los gobiernos latinoamericanos.
Peña Nieto aún no ha decidido si impulsar una reforma constitucional para aumentar la inversión en Pemex, que dirige el estado, o si optar por modificaciones legales menores, dijo Luis Videgaray, uno de los jefes del equipo de transición del presidente entrante.
Pemex tiene problemas para revertir siete años de declinación que han reducido la producción un 25% respecto del nivel de 3,4 millones de barriles diarios que tenía en el año 2004.
Obviar una reforma constitucional sería un alejamiento de la estrategia que planeó Videgaray antes de la elección del 1º de julio. En el pasado mes de mayo, el exministro de Hacienda dijo que su partido pediría al Congreso que aprobara cambios a la Constitución del país para permitir el trabajo de  empresas conjuntas.
Peña Nieto tiene “la convicción reformista, la experiencia política y el liderazgo de su partido” para impulsar los cambios, dijo Videgaray  en una entrevista del 26 de octubre.
“Eso implica generar consenso político, y lo haremos con energía”, añadio Videgaray.
La mayor resistencia podría proceder de las filas del Partido Revolucionario Institucional, PRI, de Peña Nieto, un tradicional aliado de los sindicatos que se han opuesto a anteriores reorganizaciones del sector de energía, dijo Lisa Schineller, de Standard Poor’s.
La legislación laboral que presentó el mandatario saliente, Felipe Calderón, y que Peña Nieto respaldó en un primer momento, que apunta a flexibilizar la contratación y el despido de empleados, ya enfrenta demoras en el Congreso conforme los legisladores del PRI se niegan a aprobar algunas cláusulas para impulsar la transparencia sindical.
Peña Nieto vuelve a llevar al PRI al poder luego de un hiato de 12 años y después de más siete décadas ininterrumpidas de gobierno.
“Luis Videgaray representa al ala reformista, pero el PRI es muy diverso”, dijo Schineller, directora de calificaciones soberanas de S&P, en entrevista telefónica desde Nueva York.
“Es diferente de cuando el PRI estaba en el poder antes de 2000. La base de poder en el plano local ahora es mayor. En lo que respecta a las negociaciones, podrían ser más difíciles de lo que se esperaba”.
Peña Nieto quiere simplificar y expandir la recaudación de impuestos mediante un proyecto de ley que planea presentar en 2013 y que entraría en vigencia en 2014, dijo Videgaray.
La legislación buscaría incrementar la recaudación impositiva para crear una cobertura de salud “universal” en México, agregó Videgaray, que negó versiones de que el presidente electo presentaría el proyecto de ley en diciembre luego de entrar en funciones el primer día del mes.

Nacha Cattan/ Bloomberg News

 

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