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Cuentas externas continúan en deterioro
Central pierde $146 millones en junio

• Entre mayo y junio las reservas netas del ente emisor han caído más de un 10%

Wilmer Murillo
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La disminución de las reservas monetarias internacionales se mantiene a paso rampante, reflejando una profundización del deterioro en las cuentas externas.
Aunque fue una caída menor que la observada en mayo, durante junio la disminución reflejó además un cambio en las expectativas de los inversionistas sobre oferta y demanda de dólares en el sistema.
En la tercera semana de junio el Banco Central perdió $7,6 millones de sus reservas monetarias, acumulando con esta baja una pérdida en junio de $146 millones.
Entre mayo y junio se ha perdido un total de $510 millones, lo que representa una caída del 10% desde el máximo nivel alcanzado en abril.
Las importaciones en mayo fueron de $1.315 millones, y el promedio mensual en lo que llevamos del año es de $1.285 millones.
Por lo tanto, el nivel actual de reservas cubriría 3,4 meses de importaciones, de acuerdo con cálculos de analistas.
Una de las principales razones para tener reservas es darle capacidad al país de hacer frente a los compromisos externos,
como el pago de importaciones y remesas, entre otros.
Las reservas se emplean para pagar importaciones, defender la moneda de ataques especulativos o servir la deuda externa.
El Banco Central obtiene una rentabilidad por su colocación en los mercados del 6,25% en promedio.
Al finalizar 2007 las reservas representaban 4,1 meses de importaciones (con base en el promedio mensual). Ahora es de 19 días menos.
Las importaciones se han acelerado desde junio del año pasado y han crecido por encima del 20% en 2008.
Por su parte, en este mismo periodo las exportaciones han mostrado una desaceleración, dando como resultado un crecimiento del 87% en el déficit de la balanza comercial en el primer cuatrimestre de este año, reduciendo la oferta de dólares en el mercado e incrementando su demanda.
Pese a que la depreciación de la moneda podría ayudar a reducir la creciente brecha d
el comercio externo, la factura petrolera y de alimentos amenazan con seguir generando presiones sobre las importaciones. Además, las exportaciones se ven amenazadas por el debilitamiento de la economía estadounidense, nuestro principal socio comercial.
El déficit en cuenta corriente se incrementó en un 23% durante el último trimestre, de acuerdo con las cifras más recientes de Balanza de Pagos publicadas por el Banco Central. Est
o implica directamente una mayor demanda de divisas que incorpora el efecto del crecimiento de los precios del petróleo y de los alimentos.
Para este mes no solo se espera una ampliación en la brecha comercial, sino que los analistas pronostican una posible disminución en el superávit de la cuenta de capitales de alrededor de $300 millones.

El desequilibrio de las cuentas externas, más lo visto en materia de inversión extranjera directa para el primer trimestre (la cual cayó un 27% con respecto al mismo periodo del año pasado), y consecuentemente un posible deterioro en la cuenta de capitales y financiera, continúan haciendo prever presiones alcistas sobre el tipo de cambio.

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