Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 18 Septiembre, 2009


Celebrando la Independencia

De nuevo se ha conmemorado un aniversario de nuestra Independencia, algo así como celebrarle el cumpleaños a nuestra Madre Patria que, dichosamente, es joven aún. Pero la celebración de una efemérides de esta naturaleza no pasaría de ser una actividad banal y vacua si no la asumimos dentro del contexto actual, si no la vemos con los ojos de los hombres y mujeres que están conscientes de la problemática del presente y de los retos del futuro a la luz de las enseñanzas del pasado. No podemos desechar el legado de nuestros prohombres de ayer, pues los desafíos de hoy exigen tener la entereza que ellos mostraron en su momento.
Por eso, más allá de tambores y antorchas, más allá de discursos oficiales con mucho de autobombo, debemos escuchar el clamor de quienes constituyen la conciencia crítica de la Patria. Eso fue lo que demostraron tener grupos de ciudadanos, haciendo uso de sus derechos constitucionales, durante la celebración oficial en la ciudad de Cartago. Arias los tildó de enemigos de la democracia que, en el contexto actual, es como calificarlos de “terroristas”, frente a los cuales solo cabe la represión policíaca. Esta actitud prepotente de Arias explica por qué hubo una asistencia tan escuálida. El flamante Premio Nobel de la Paz se vio distante del pueblo. Al día siguiente y ante el cuerpo diplomático, habló en términos generales de los gastos militares que han crecido en cifras y número de países en todo el continente, sin referirse a las causas y a los responsables de tan preocupante escalada armamentista.
Es oportuno recordarle a Arias que no se puede ser candil de la calle y oscuridad de la casa. Nunca ha habido más armas por todo lado en Costa Rica que durante su segundo mandato. Nunca ha habido más violencia en calles y hogares y en todos los rincones del país que en estos días. Nunca se ha celebrado un 15 de Setiembre en que la gente tenga más miedo de salir a las calles que ahora. Todavía no es demasiado tarde como para que Arias se pregunte si hoy hay más paz en Costa Rica que en mayo de 2006. ¿Tenemos hoy más democracia que cuando él asumió un poder cuyo único objetivo era instaurar, a contrapelo de los mejores valores y tradiciones cívicas de nuestra historia patria, “una dictadura en democracia”?
Al afirmar que los problemas de la democracia solo se arreglan restringiéndola, Arias demuestra carecer de condiciones éticas y cívicas para celebrar con un mínimo de dignidad el Día de la Independencia. ¿Qué autoridad moral tienen los Arias para entonar nuestro himno nacional y enarbolar nuestra bandera tricolor si los espacios de los medios están llenos de escándalos de corrupción supuestamente ligados a su gobierno?.
Por eso considero que el único gesto patriótico, junto con quienes protestaron en Cartago, que será digno de ser reseñado por los historiadores el día de mañana de las celebraciones de este 15 de Setiembre, es el enhiesto gesto de Agustín Mourelos, efímero pero valiente gerente del INVU, de presentar contra el Presidente Arias un recurso de amparo para recuperar dineros a favor de los sectores más desprotegidos. Cualquier fortalecimiento económico e institucional del INVU que se dé a partir de ahora, llevará la impronta de esa patriótica actitud. Hombres como el arquitecto Mourelos y los que lo apoyaron, son quienes tienen derecho a celebrar nuestra Independencia.